El Rayo-Oviedo se jugará el miércoles 4 de marzo a las 19.00

Tras la polémica cancelación por el mal estado del césped, LaLiga fija nuevo día y hora para el enfrentamiento pendiente, apelando a la normativa vigente y subrayando la importancia de proteger la integridad física de jugadores y asistentes

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El Real Oviedo manifestó su intención de recurrir a “acciones reglamentarias” tras la suspensión del encuentro frente al Rayo Vallecano, argumentando que la decisión afectó los intereses del club, según consignó LaLiga en un comunicado. La medida se adoptó luego de que el mal estado del campo de juego en el estadio de Vallecas imposibilitara desarrollar el partido bajo las condiciones adecuadas para “preservar la integridad física de los jugadores”.

De acuerdo con la información publicada por LaLiga, el partido correspondiente a la jornada 23 de LaLiga EA Sports, que debía celebrarse el pasado fin de semana entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo, se disputará finalmente el miércoles 4 de marzo a las 19:00. El anuncio se realizó este jueves, después de la polémica generada por la suspensión de última hora, la cual impactó especialmente al Oviedo y a su hinchada, quienes ya se habían desplazado a Madrid para la cita deportiva.

LaLiga detalló que las decisiones sobre organización de competiciones profesionales, incluyendo la elección de fechas, horarios, suspensiones y reprogramaciones de partidos, se rigen por la normativa vigente y recae sobre las ligas profesionales, por tratarse de las entidades organizadoras del campeonato. A través de una nota, el organismo resaltó que “como siempre, LaLiga actúa con rigor y responsabilidad, en coordinación con las autoridades y los distintos agentes implicados, para velar por el correcto desarrollo de la competición y la integridad del campeonato”.

La seguridad jurídica, la igualdad competitiva y el aseguramiento de las obligaciones legales en materia de salud y seguridad tanto de jugadores como del público son, según LaLiga, principios fundamentales a los que se da cumplimiento en este tipo de resoluciones. El medio subrayó su obligación de coordinarse con las instituciones pertinentes y los clubes, en especial en situaciones donde se plantea un riesgo para la seguridad física de los participantes.

Las quejas del Real Oviedo se centraron en la tardanza de la decisión, que tuvo lugar apenas cuatro horas antes del inicio programado del encuentro. Este hecho generó contratiempos importantes para el equipo visitante y su afición, desplazados en la capital española en vano, según publicaron varios medios y ratificó la comunicación oficial de LaLiga.

El deterioro del césped en Vallecas motivo la suspensión ante la imposibilidad de garantizar las condiciones mínimas para disputar el partido sin poner en peligro a los jugadores. La suspensión se ajustó a los protocolos que estipulan las normas de competición de LaLiga, los cuales exigen que el terreno de juego mantenga los requisitos necesarios para el desarrollo seguro del juego.

LaLiga reiteró que cualquier controversia o incidencia en la organización de partidos se resuelve siempre de acuerdo con la normativa y la legalidad correspondiente. Tanto Oviedo como el Rayo Vallecano han sido informados de los procedimientos seguidos, y quedó establecido que únicamente la liga, como entidad organizadora, posee la competencia regulatoria sobre estas decisiones en el contexto de las competiciones profesionales.

El aplazamiento y la posterior reprogramación del partido se comunicaron de manera oficial a todos los agentes implicados, según explicó LaLiga, quien remarcó que la integridad física de los jugadores y la seguridad de los asistentes constituyen una prioridad absoluta. El encuentro se celebrará el 4 de marzo, con la expectativa de que las condiciones del campo cumplan los requerimientos para un desarrollo normal de la jornada.