
La propuesta para evitar la doble cotización de los trabajadores en situación de pluriactividad y simplificar la gestión administrativa, junto con la implantación de una cuota reducida cuando la actividad autónoma es secundaria, resultó aprobada en el Congreso, pese al voto en contra del PSOE y la abstención de Vox. Según informó el medio, la Cámara Baja expresó este jueves su respaldo a una serie de medidas dirigidas al colectivo de trabajadores por cuenta propia que enfrentan distintas problemáticas fiscales y laborales, entre las que destaca la exoneración total de cuotas para quienes padecen enfermedades graves. El resto de los grupos parlamentarios, con excepción del grupo socialista —que se ha manifestado en contra— y la abstención de Vox, apoyaron la moción presentada por Esquerra Republicana (ERC).
De acuerdo con lo consignado por el medio, la petición de reforma fue canalizada a través de una moción de ERC, que respondía a una interpelación urgente realizada en la sesión plenaria a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, dedicada a abordar la situación actual y los desafíos de los trabajadores autónomos. La iniciativa contempló trece medidas concretas, de las cuales ocho obtuvieron la aprobación del Congreso, algunas incluso pese a la oposición de los socialistas, el partido con mayor representación en el Gobierno.
La denominada "cuota cero" representa la medida central de la moción aprobada, ya que establece que los trabajadores autónomos que afronten dolencias graves quedarán eximidos del pago de cuotas. Además, la propuesta incorpora la aplicación de bonificaciones para fomentar la contratación de sustitutos en caso de baja laboral derivada de una enfermedad grave. Esquerra Republicana consideró indispensable introducir este tipo de incentivos para proteger la viabilidad profesional de los autónomos que enfrentan problemas de salud severos y, al mismo tiempo, garantizar la continuidad de su actividad económica.
El medio detalló que el Congreso también dio luz verde a una demanda para que las prestaciones percibidas por los autónomos en casos de enfermedad, maternidad, paternidad, lactancia y cuidado de menores con enfermedades graves se equiparen a las que reciben los empleados del régimen general por cuenta ajena. En esta cuestión, tanto el PSOE como Vox emitieron su abstención, mientras que el resto de los grupos parlamentarios apoyaron la medida sin votos en contra.
Otras medidas aprobadas con el respaldo socialista incluyeron la incorporación de las organizaciones más representativas de trabajadores autónomos, tanto estatales como autonómicas, en el Consejo Económico y Social. El medio señaló también que se avaló priorizar el combate contra el fraude asociado a los denominados "falsos autónomos", endureciendo la persecución de estas prácticas. Además, la Cámara Baja solicitó la creación de un subsidio específico dirigido a autónomos mayores de 52 años, equivalente al que se encuentra vigente para los asalariados, así como la mejora de la prestación por cese de actividad con el objetivo de convertirla en una cobertura real que se asemeje al desempleo tradicional, y la implantación de un sistema de cotización "real y progresivo" basado en los ingresos efectivos de los autónomos.
En cuanto a otras propuestas sometidas a votación, el Congreso rechazó instaurar nuevos tramos de cotización para autónomos con ingresos reales superiores a 6.000 euros mensuales. El medio informó que tanto el PSOE como Vox votaron en contra de esta iniciativa, mientras el Partido Popular optó por la abstención y Sumar votó a favor. De forma similar, no prosperó la propuesta de financiar, a cargo de los Presupuestos Generales del Estado, una cuota reducida para trabajadores por cuenta propia cuyos ingresos resulten inferiores al Salario Mínimo Interprofesional, al repetirse el patrón de votación de la anterior medida.
El Congreso tampoco aprobó la regulación relativa a los Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes (TRADE), que contemplaba la creación de un registro obligatorio de contratos, el reconocimiento del derecho a indemnización y una prestación de desempleo efectiva para este colectivo. Según reportó el medio, esta propuesta no alcanzó los apoyos necesarios en la sesión parlamentaria.
La aprobación parcial de esta batería de medidas refleja un consenso mayoritario en la Cámara respecto a determinadas demandas históricas del colectivo de trabajadores autónomos, aunque persisten diferencias en torno a aspectos fiscales y de protección social. Tal como publicó el medio, la interlocución entre grupos parlamentarios ha permitido sacar adelante varias reformas orientadas a equiparar los derechos y prestaciones de los autónomos con los de los trabajadores asalariados, especialmente en escenarios de enfermedad grave o situaciones derivadas del cuidado familiar.
Las medidas que han recibido luz verde suponen modificaciones en el acceso y condiciones de protección social de este colectivo, así como implicaciones en los procedimientos administrativos y en la estructura de incentivos ligados a la contratación de suplentes en periodos de baja. El medio enfatizó que el plan aprobado surge en un contexto de creciente demanda de adaptación del sistema de cotización y protección para los trabajadores por cuenta propia, que representan un segmento significativo de la fuerza laboral.
Las peticiones rechazadas, como los nuevos tramos de cotización para ingresos altos, la cuota reducida financiada para rentas por debajo del SMI y la regulación específica para TRADE, exponen áreas de desacuerdo entre los principales grupos parlamentarios, sobre todo en materia de fiscalidad y el alcance de la protección social. Según detalló el medio, la configuración final de las medidas aprobadas es resultado de las posiciones divergentes expresadas por el PSOE, Vox, PP, Sumar y el resto de formaciones.
El proceso legislativo continuará mientras el Gobierno estudia las solicitudes del Congreso, en línea con las iniciativas respaldadas por la mayoría de los grupos y las recomendaciones presentadas por las asociaciones de autónomos.