Lisboa, 11 feb (EFE).- El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro, Luís Montenegro, alertaron este miércoles de que la situación está "al límite" en el río Mondego en la zona de Coimbra, una de las principales ciudades del país.
"Estamos al límite, va a mejorar un poco mañana y va a ser peor al día siguiente", dijo Rebelo de Sousa a la prensa durante una visita a Coimbra, donde subrayó que "todo lo que se puede hacer se está haciendo".
Por su parte, Montenegro destacó que este momento es de "gran exigencia y de un desafío extremo": "Estamos al límite de la capacidad posible para contener las aguas", remarcó.
Subrayó que se está haciendo todo lo posible desde el punto de vista de la gestión local, técnico y en la coordinación con España, en este caso en lo que respecta a los embalses.
Cerca de 3.600 personas han sido evacuadas de forma preventiva este miércoles en las localidades portuguesas de Coimbra, Montemor-o-Velho y Soure, en el centro del país, por el riesgo de desbordamiento del río Mondego, informó a EFE una fuente de la Protección Civil lusa.
El oficial de Operaciones de la Autoridad de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) lusa Telmo Ferreira explicó que la situación es "bastante complicada", ya que hay riesgo de que se desborde el río "o incluso del colapso de los diques de protección de esas localidades".
Ayer, la ministra de Administración Interna (del Interior), Maria Lúcia Amaral, dimitió, a propuesta de Montenegro, en medio de las críticas a la respuesta del Gobierno a los temporales de las últimas semanas.
Su renuncia fue aceptada por Rebelo de Sousa y el propio Montenegro ha asumido de forma interina sus funciones. EFE
Últimas Noticias
Principales titulares de los periódicos para el sábado 4 de abril
Trump niega que el derribo de un caza vaya a afectar las negociaciones con Irán
La tripulación de la misión Artemis II se encuentra con "gran espíritu" rumbo a la Luna
Ecuador detiene a integrante de disidencia de las FARC en zona fronteriza con Colombia
El Papa León XIV clama contra la guerra y el abuso de poder en su primer Via Crucis
