La Policía australiana acusa a dos ciudadanos chinos de injerencia extranjera en Camberra

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Sídney, 11 feb (EFE).- Las autoridades australianas acusaron este miércoles a dos ciudadanos chinos de injerencia extranjera por recopilar de forma encubierta información sobre una asociación budista en Camberra en nombre de un organismo de seguridad pública de China.

En un comunicado, la Policía Federal Australiana (AFP) y el servicio de inteligencia (ASIO) informaron de que un hombre de 25 años y una mujer de 31 comparecerán ante el Tribunal de Magistrados del Territorio de la Capital Australiana, acusados de un delito de injerencia extranjera, castigado con hasta 15 años de prisión.

Según la investigación, ambos actuaron junto a otra mujer china detenida en agosto de 2025 para obtener información sobre la rama en Camberra de Guan Yin Citta, una asociación budista, bajo la dirección de la Oficina de Seguridad Pública de China.

Guan Yin Citta es una organización budista de origen chino dedicada a la práctica espiritual y con presencia en varias comunidades de la diáspora china.

Con estos dos nuevos arrestos, ya son cinco las personas acusadas en Australia de delitos de injerencia extranjera desde la entrada en vigor en 2018 de las leyes federales que endurecieron la respuesta penal ante este tipo de actividades.

En casos separados, un hombre fue acusado en el estado de Victoria (sur) en noviembre de 2020 y otro en Nueva Gales del Sur (este) en abril de 2023.

El subcomisionado de la AFP para Contraterrorismo e Investigaciones Especiales, Stephen Nutt, subrayó que la injerencia extranjera "socava la democracia y la cohesión social", mientras que el director general de ASIO, Mike Burgess, advirtió de que varios regímenes vigilan y hostigan a miembros de las comunidades de la diáspora en Australia, sin aludir directamente a China.

Las acusaciones se producen en un contexto de relaciones complejas entre Australia y China, marcadas en los últimos años por tensiones comerciales y de seguridad, aunque ambos países han intentado estabilizar los lazos bilaterales.

Camberra ha denunciado repetidamente intentos de interferencia en sus instituciones y comunidades, en particular tras la aprobación del legislativo diseñado para frenar la influencia extranjera en la política y la sociedad australianas. EFE

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