La borrasca 'Nils' pone en aviso a casi toda España por viento, olas y lluvia, con 9 CCAA en nivel naranja

El fenómeno meteorológico mantiene bajo vigilancia a la casi totalidad del país, con avisos por temporal en múltiples regiones y escenarios de lluvias, fuertes ráfagas, nevadas y oleaje, mientras Galicia figura entre las zonas con mayores riesgos

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La predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) indicó que el miércoles persistiría en España el flujo atlántico, con sucesivos frentes asociados a la borrasca 'Nils' y la llegada de una masa de aire húmedo y más cálido para la época del año. En ese contexto, casi toda España quedó bajo avisos meteorológicos, con nueve comunidades autónomas (CCAA) en nivel naranja debido a episodios de vientos intensos, olas de gran altura, lluvias persistentes y tormentas, según informó Europa Press.

De acuerdo con Europa Press, la borrasca 'Nils' representa el octavo fenómeno similar en lo que va de año, manteniendo bajo aviso a un total de dieciséis comunidades autónomas. Esta situación causó la emisión de alertas naranjas en Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Murcia, País Vasco y la Comunidad Valenciana. Además, Galicia figura entre las zonas con mayor afectación, puesto que presenta avisos naranjas por viento en A Coruña y Lugo, y oleaje significativo en las provincias de A Coruña, Lugo y Pontevedra. Asimismo, se mantienen avisos amarillos ante el riesgo de lluvias en Lugo y Ourense, y ráfagas de viento en Ourense y Pontevedra.

En la jornada, Andalucía mantuvo los avisos naranjas en Almería y Granada por mal estado del mar junto con ráfagas fuertes en Almería. A esto se suman los avisos amarillos por intensidades menores en Granada y Jaén, así como por olas en el litoral de Málaga. El seguimiento a lo largo de la costa implicó el mayor número de alertas naranjas en otras comunidades, especialmente por oleaje: toda la costa asturiana, desde el litoral occidental y oriental, además Guipúzcoa, Vizcaya y la costa de Cantabria. Mientras tanto, los avisos en Murcia, Valencia y Tarragona corresponden a episodios de viento significativo. En el interior peninsular, resaltó la activación del aviso en Albacete, como la única zona no costera bajo alerta naranja por vientos, detalló Europa Press.

Castilla y León se distinguió por mostrar avisos en todas sus provincias ante meteoros diversos, como lluvias en Ávila, León, Salamanca y Zamora; viento generalizado y deshielo en casi todo su territorio, con la excepción de Palencia y Valladolid. El medio reportó que otras zonas alcanzaron avisos por rachas intensas: Teruel, Zaragoza, Mallorca, la sierra de Madrid, Ribera del Ebro de La Rioja, áreas de la Ibérica riojana, diferentes puntos de Cantabria y del País Vasco, extendiéndose también a la Cordillera y los Picos de Europa, así como áreas del noreste peninsular y tanto en Murcia como en provincias del litoral mediterráneo. Entre los avisos por lluvias, figuraron también Cáceres, la vertiente cantábrica de Navarra, Guipúzcoa, Vizcaya y Lleida. En Navarra, Guipúzcoa y Vizcaya, las lluvias se asocian a tormentas según confirmó Europa Press.

Las condiciones adversas se extendieron hasta Baleares, donde toda la comunidad permaneció bajo aviso por fenómenos costeros. En la península, también se notificaron alertas por oleaje en Tarragona y en diferentes puntos del litoral murciano, como el Valle del Guadalentín, Lorca, Águilas, el Campo de Cartagena y Mazarrón. Además, Europa Press especificó que Huesca y el Pirineo navarro quedaron bajo vigilancia por riesgo de deshielos y aludes, situación que se repetía en Lleida.

El organismo estatal estimó que la circulación atlántica contribuiría a la persistencia de cielos cubiertos y precipitaciones prácticamente generalizadas en la Península, aunque con menor presencia en las regiones del Mediterráneo. Galicia y el oeste del Sistema Central enfrentaron las precipitaciones más persistentes y localmente intensas, acompañadas de tormentas y posibilidad de granizo. Circunstancias similares se observaron durante la madrugada en el Pirineo y al comienzo de la jornada en la parte occidental de la cornisa cantábrica. Más tarde, el entorno cantábrico oriental podría experimentar tormentas localmente intensas.

A lo largo del día, la cota de nieve en el Pirineo oscilaría entre los 1.700 y 2.000 metros, con posibilidades de nevadas en otras cumbres montañosas. Se previeron heladas débiles en el Pirineo y formación de bancos de niebla en enclaves de montaña de la vertiente atlántica, el norte y oeste de la meseta sur, Andalucía occidental y Galicia, según publicó Europa Press.

Baleares registró cielos poco nubosos o parcialmente cubiertos que tenderían a nublarse e incluso presentar chubascos en las horas finales de la jornada. En las Islas Canarias, mientras tanto, el norte de los principales sistemas montañosos presentó nubosidad relevante.

Sobre las temperaturas, la AEMET indicó que las máximas subirían en Canarias y en el Ampurdán, bajarían en el Ebro, el Cantábrico oriental y Sierra Morena y permanecerían sin grandes variaciones en el resto del país. Respecto a las mínimas, se previó un ascenso en los dos archipiélagos, en el valle del Ebro y en la fachada oriental peninsular, con especial notoriedad en los litorales de la mitad norte, mientras descendieron en el Cantábrico y la franja noroeste, con estabilidad en el resto.

El pronóstico de AEMET, según consignó Europa Press, señaló que el viento soplaría del oeste y suroeste con intensidad moderada en la Península y sería especialmente fuerte en zonas litorales y en los archipiélagos. Las rachas podrían alcanzar velocidades muy elevadas en gran parte de la mitad norte y del tercio oriental peninsular y no se descartó que fuesen huracanadas en partes del litoral cantábrico. Canarias experimentaría el alisio soplando con fuerza moderada según la previsión.

Europa Press reportó que la activación de la alerta meteorológica en prácticamente todo el país derivó de la interacción entre la borrasca 'Nils' y múltiples sistemas atmosféricos, lo que exigió un seguimiento constante ante potenciales alteraciones, como inundaciones, cortes de infraestructuras e incidencias asociadas al viento, los aludes y el riesgo costero. La acumulación de varios episodios previos de borrascas en el invierno contribuyó a aumentar la vulnerabilidad de algunas zonas, principalmente en el sur y el noroeste peninsular, donde los suelos se mantienen saturados.

Así, la octava borrasca del año, según detalló el medio, obligó a mantener medidas de precaución en todo el territorio y a actualizar los avisos conforme evolucionen tanto la intensidad como la localización de los fenómenos meteorológicos adversos durante la jornada.