
Durante una comparecencia ante la comisión judicial de la Cámara de Representantes, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, presentó cifras recientes vinculadas a la lucha contra la explotación infantil: más de 1.700 depredadores de menores arrestados por el FBI en 2025, lo que representa un aumento del 10% frente al año anterior, además de la localización de 2.700 víctimas de explotación. Estas declaraciones surgieron en medio de críticas hacia la gestión del Departamento de Justicia respecto al caso de Jeffrey Epstein, incluyendo la publicación de datos personales de víctimas y la reserva de las identidades de presuntos abusadores.
De acuerdo con Europa Press, Bondi lamentó el sufrimiento de quienes resultaron afectadas por Epstein y exhortó a la ciudadanía a aportar cualquier información sobre daños o abusos relacionados con la trama. La fiscal general aseguró que el Departamento de Justicia estadounidense mantiene su compromiso de exigir responsabilidades conforme a las leyes vigentes. No obstante, se enfrentó a cuestionamientos severos por parte de la bancada demócrata debido a la gestión de los archivos asociados al caso.
Según consignó Europa Press, la representante demócrata por Washington, Pramila Jayapal, instó a las víctimas presentes en la audiencia a indicar si alguna vez se habían reunido con funcionarios del Departamento de Justicia. En respuesta a este llamado, todas levantaron la mano, lo que llevó a Jayapal a solicitar una disculpa a la fiscal general. Jayapal recordó que la publicación de los archivos de Epstein se volvió un asunto central en la campaña de Donald Trump y denunció que Bondi primero afirmó poseer una lista de implicados para luego retractarse al indicar que dicha lista no existía.
El medio Europa Press reportó que la representante demócrata señaló que, durante la divulgación inicial de los archivos, el Departamento de Justicia publicó nombres de algunas supervivientes sin ningún grado de protección, incluyendo numerosos datos privados como correos electrónicos, direcciones y fotografías íntimas. Además, se difundió la identidad de Jane Doe, protegida durante décadas. Jayapal consideró que estas acciones revictimizaban a las personas afectadas.
Las críticas se extendieron también al trato otorgado a los nombres de supuestos abusadores, cuya identidad permaneció protegida por encima de la privacidad de las víctimas. Jerry Nadler, representante demócrata por Nueva York, remarcó durante la audiencia que la publicación de archivos solo ocurrió tras una iniciativa congresual y cuestionó que, pese a dicho mandato, el Departamento de Justicia divulgó datos personales de víctimas pero no reveló los nombres de los abusadores. Nadler preguntó directamente a cuántos cómplices de Epstein se había acusado formalmente y obtuvo como respuesta que ninguno. Recordó, además, el despido del fiscal principal del caso por parte del Departamento y criticó la afirmación institucional de que no existían más pistas para investigar.
En el mismo contexto, Nadler calificó la falta de anonimización de los nombres de las víctimas, contrapuesta a la reserva de identidad de los abusadores, como una situación preocupante. Se cuestionó si estos hechos podían explicarse por incompetencia o si existió intención deliberada, y lamentó que las autoridades no hayan procesado a ninguno de los perpetradores señalados en la trama de Epstein.
Tal como reportó Europa Press, Pam Bondi recordó en su defensa que la ley para divulgar todos los documentos relacionados con Epstein fue firmada por Donald Trump y sostuvo que, según su opinión, el entonces presidente demostró transparencia durante su mandato. Alegó que durante el tiempo en que Merrick Garland fue fiscal general bajo la administración de Joe Biden, ningún legislador preguntó sobre la gestión del caso Epstein.
La comparecencia de Bondi incluyó cuestionamientos sobre una posible implicación de Donald Trump en las reuniones y fiestas organizadas por Epstein, tema planteado por el representante demócrata por California, Ted Lieu. De acuerdo con la información de Europa Press, Lieu preguntó explícitamente si existían menores presentes en eventos a los que Trump acudió junto al delincuente sexual convicto. Bondi respondió que hasta el momento no existen evidencias de que Trump haya cometido un delito y desestimó las acusaciones asegurando que se trataba de intentos por desviar la atención de los logros alcanzados durante el segundo mandato del ex presidente republicano.
Ante esta respuesta, Lieu acusó a la fiscal general de haber mentido bajo juramento y refirió la existencia de un testigo que contactó al FBI para formular denuncias de supuesta agresión sexual contra Trump, presuntamente incluidas en los documentos publicados por el Departamento de Justicia. El legislador resaltó que existen más de 1.000 víctimas de trata sexual asociadas a la red de Epstein y que, hasta la fecha, ningún hombre ha rendido cuentas legales por estos hechos. Lieu concluyó afirmando que, en su opinión, Bondi debería dimitir tras la audiencia.
De acuerdo con la cobertura de Europa Press, todo este debate se desarrolló en un ambiente de tensión política y social, atravesado por demandas de mayor transparencia y acciones concretas sobre los implicados en la red criminal de Epstein. Tanto los representantes como las víctimas señalaron la necesidad de evitar la revictimización, enfatizando la urgencia de proteger la privacidad de las personas afectadas y de procesar judicialmente a quienes señalan como responsables de los abusos.