Un gen relacionado con la eliminación de la hepatitis C se vincula con mayor envejecimiento celular en personas con VIH

Científicos españoles descubren que quienes tienen VIH junto con hepatitis C y presentan el genotipo CC del interferón lambda 4 sufren mayor deterioro inmunológico, lo que podría anticipar la necesidad de intervenciones terapéuticas personalizadas orientadas a ralentizar la senescencia celular

Guardar

La mayor actividad del sistema inmunológico y el incremento de la senescencia celular identificados en población con VIH y hepatitis C que presenta el genotipo CC del interferón lambda 4 pueden influir en la forma en que avanza el deterioro inmunológico en estos pacientes. Este hallazgo forma parte de un estudio publicado en el Journal of Translational Medicine, según informó el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERINFEC).

El trabajo, dirigido por Amanda Fernández Rodríguez y Verónica Briz, en colaboración con equipos de hospitales universitarios como La Paz, La Princesa e Infanta Leonor, analizó la relación entre el genotipo CC del interferón lambda 4 y los marcadores de envejecimiento celular en personas con infección crónica por VIH y hepatitis C. De acuerdo con CIBERINFEC, este genotipo se consideraba anteriormente “favorable” por su vinculación con una mayor probabilidad de eliminación espontánea del virus de la hepatitis C. Sin embargo, en el contexto de la coinfección, el equipo de investigación detectó que este perfil genético se asocia con un grado más elevado de activación y agotamiento inmunológico.

Los científicos analizaron cómo el genotipo influye sobre el perfil inmunológico y los marcadores de senescencia, los cuales están relacionados con el envejecimiento celular. Para ello, compararon varios parámetros entre portadores de genotipos “favorables” y “desfavorables”, incluyendo la respuesta de células inmunes, marcadores en plasma y niveles de estrés oxidativo. Según publicó CIBERINFEC, las personas con VIH y el genotipo CC manifestaron una mayor producción de citocinas proinflamatorias y antiinflamatorias, junto con una mejor modulación del estrés oxidativo durante la infección crónica por hepatitis C.

No obstante, el mayor control del estrés oxidativo resultó acompañarse de una activación sostenida del sistema inmune y una tendencia incrementada a la senescencia, particularmente en los linfocitos T CD8+, responsables de la respuesta citotóxica contra infecciones virales. Este patrón, reportó CIBERINFEC, puede conducir al agotamiento celular y a un envejecimiento acelerado en el sistema inmunológico.

El medio detalló también que estos resultados se presentaron previamente en la Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections (CROI) 2025. Durante la investigación, se observó que la aparente estabilidad de los marcadores plasmáticos podría enmascarar, durante el seguimiento médico, un estado avanzado de agotamiento celular. Así lo señaló Sonia Arca, primera autora del artículo, quien afirmó: “La aparente estabilidad de los marcadores inmunes plasmáticos podría ocultar, durante el seguimiento clínico, un estado avanzado de agotamiento celular”.

De acuerdo con el equipo coordinador, estos datos respaldan la necesidad de plantear nuevas estrategias en el abordaje terapéutico de los pacientes con coinfección crónica por VIH y hepatitis C, dotando de relevancia al diagnóstico precoz y a la adaptación personalizada de los tratamientos. Violeta Lara, coautora del estudio, resaltó que “estos hallazgos podrían contribuir al desarrollo de políticas de salud pública orientadas al diagnóstico precoz y a la aplicación temprana de tratamientos personalizados en personas con infección crónica por VIH y VHC”.

CIBERINFEC también explicó que el papel de los interferones lambda 4 resulta clave al modular la respuesta inmunológica ante infecciones virales, coordinando tanto la inmunidad innata como la adaptativa. Diversas variantes genéticas en este interferón han mostrado relación con la eliminación espontánea de la hepatitis C. El genotipo CC, clasificado como recesivo, figuraba hasta ahora como una ventaja genética en el contexto de la erradicación del VHC. Sin embargo, el nuevo estudio indica que, en presencia de coinfección por VIH, la misma variante puede asociarse a desenlaces inmunológicos menos favorables debido al incremento en la senescencia celular.

Durante el trabajo, los equipos evaluaron detalladamente la función de los linfocitos T CD8+ al comparar su activación y agotamiento entre pacientes portadores de diferentes genotipos del interferón lambda 4. Según CIBERINFEC, el deterioro inmunológico observado en el grupo con el genotipo CC podría requerir intervenciones específicas enfocadas en ralentizar la progresión de la senescencia y el agotamiento celular, ya que estos factores juegan un papel relevante en la evolución clínica de la coinfección.

La investigación expuso la complejidad de la respuesta inmune en personas con ambos virus, así como la influencia del perfil genético sobre la evolución clínica. El análisis de citocinas y marcadores de estrés oxidativo aportó evidencia sobre el impacto biológico diferenciado entre genotipos. Estas conclusiones respaldan la idea de que conocer el perfil genético de interferón lambda 4 puede ser determinante para definir estrategias de seguimiento y tratamiento más precisas en pacientes coinfectados, informó CIBERINFEC.

El estudio presentado por CIBERINFEC y sus colaboradores refleja el interés de la comunidad científica en comprender cómo factores genéticos y virales interactúan para modificar el curso de enfermedades crónicas y sus desenlaces. Los avances logrados sugieren que, más allá de tratar la infección, existe la posibilidad de intervenir sobre mecanismos de envejecimiento celular para mejorar la calidad de vida de las personas con VIH y hepatitis C.