
El director de Amnistía Internacional en Hungría, Dávid Vig, expresó su rechazo a la decisión de la Fiscalía del Distrito de Pécs de presentar cargos contra Géza Buzás-Hábel, organizador de la quinta Marcha del Orgullo en esa ciudad. Tras conocerse la imputación y la solicitud de una multa económica para Buzás-Hábel, Vig afirmó en un comunicado que quienes organizaron la manifestación actuaron en defensa de la igualdad y la libertad de reunión. Según divulgó el medio, el proceso penal surgió debido a la celebración del Orgullo de Pécs el 4 de octubre de 2025, evento que las autoridades consideraron contrario a las disposiciones legales vigentes en Hungría.
La Fiscalía de Pécs, informó el medio, presentó oficialmente la acusación por el delito de violación de la libertad de asociación y reunión, citando la desobediencia a una prohibición impuesta previamente por la Curia, el Tribunal Supremo de Hungría. El comunicado del Ministerio Público explicó que Buzás-Hábel notificó en septiembre de 2025 a la policía local su intención de realizar la marcha del Orgullo, planeada con la participación de alrededor de mil personas. La policía municipal prohibió el acto al día siguiente, amparándose en la modificación de la Ley de Protección Infantil, y el organizador recurrió la medida ante los tribunales.
La Curia desestimó la solicitud de Buzás-Hábel y mantuvo la prohibición el 14 de septiembre de 2025. De acuerdo con la nota oficial recogida en los reportes, la Fiscalía enfatizó que se solicitó al Tribunal de Distrito de Pécs que imponga una multa al organizador, sugiriendo que no sea necesario avanzar hacia un juicio formal. Según el comunicado de la institución, "la Fiscalía del Distrito de Pécs ha presentado cargos y propuesto una multa contra un hombre de Pécs que organizó una reunión pública en la ciudad a pesar de una orden policial prohibitoria y una decisión de la Curia".
La ONG Amnistía Internacional sostuvo, según publicó el medio, que Géza Buzás-Hábel ejerció su activismo por los Derechos Humanos y continuó promoviendo el derecho a la reunión después de la reforma legal de 2025 que limitó la posibilidad de organizar manifestaciones de apoyo a causas LGBTI en Hungría. De acuerdo con la organización, la marcha de octubre de 2025 llevó el lema "No nos doblegaremos ante el miedo", y en ella los asistentes protestaron de forma pacífica contra las restricciones legales y defendieron los derechos de las minorías, incluyendo a la comunidad LMBTQI y la población romaní.
El ambiente legal en Hungría tras la enmienda de la ley sobre reuniones públicas influyó directamente en la prohibición del Orgullo de Pécs. Según detalló la Fiscalía, la autoridad policial fundamentó su decisión en la Ley de Protección Infantil actualizada, alegando motivos jurídicos para impedir la manifestación convocada por Buzás-Hábel. Tras agotar las vías legales, el organizador y los participantes siguieron adelante con el evento, lo que originó la acción penal posterior.
Amnistía Internacional, junto a organizaciones como la Sociedad Háttér, el Comité Húngaro de Helsinki y la Unión Húngara de Libertades Civiles, reiteró su respaldo a Buzás-Hábel. La ONG puntualizó, según reportó el medio, que se compromete a su defensa frente al proceso penal y la posible sanción económica. Vig manifestó que la acusación contra el activista se contrapone a la celebración pacífica y al derecho de expresarse en asuntos públicos relevantes para distintos sectores sociales.
La Fiscalía argumentó, según los comunicados, que la manifestación organizada por Buzás-Hábel representaba un ejercicio de libertad de expresión sobre una cuestión de interés público, y que la participación potencial incluía a cualquier ciudadano interesado. Pese a la postura de las autoridades, los grupos en defensa de los derechos civiles remarcaron la importancia de proteger la libertad de reunión y la igualdad, señalando la continuidad de acciones pacíficas como las del Orgullo de Pécs como una reacción colectiva ante las restricciones legales implementadas en Hungría.