Cuatro muertos por avalanchas en el norte de Italia

Las autoridades reportan varias víctimas fatales y heridos tras múltiples deslizamientos de nieve en cadenas montañosas del norte italiano, mientras equipos de rescate buscan posibles desaparecidos e intensifican las tareas para asistir a quienes resultaron afectados

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El hallazgo del cuerpo de un escalador extranjero en la cascada de Lillaz, situado en el valle de Aosta, aportó un nuevo trágico saldo a la serie de accidentes en las montañas del norte de Italia. Las autoridades informaron sobre la localización del alpinista en una zona de aguas heladas, luego de que quedara atrapado cuando descendía la cascada. Este suceso se suma a una sucesión de aludes que provocaron varias víctimas mortales en la región, según publicó la prensa italiana en las últimas horas.

La información difundida por medios italianos y recogida por agencias internacionales detalla que al menos cuatro personas han perdido la vida debido a avalanchas registradas en distintas cadenas montañosas del norte de Italia. A estos decesos se agrega el del mencionado escalador, quien falleció al caer en un área en la que el agua se encontraba congelada y quedó atrapado bajo el hielo. El medio especificó que esta víctima fue localizada durante la tarde por equipos de rescate, que desde la mañana estaban en alerta máxima por las condiciones peligrosas que se presentaron en la zona.

Según reportó la prensa local, en la zona de Valtellina murieron dos esquiadores de travesía y una tercera persona resultó gravemente herida, después de que una avalancha se deslizara sobre ellos mientras recorrían un tramo fuera de pista. El siniestro se produjo cuando el grupo transitaba por una ladera fuera de las rutas reglamentadas del macizo, arrastrándolos bajo la nieve. El herido fue trasladado a un centro hospitalario donde permanece bajo observación médica.

El mismo día, otro accidente fatal se produjo en las cercanías de Forcella Ceremana y el lago Paneveggio, entre el valle de Fiemme y San Martino di Castrozza. De acuerdo con la información reportada por los medios, un esquiador que fue alcanzado por la avalancha sufrió heridas de gravedad y debió ser evacuado en helicóptero al Hospital Santa Clara de Trento. La víctima falleció posteriormente en el centro médico debido a la severidad de los daños.

En el caso de las muertes en la localidad de Albosaggia, también ubicada en Valtellina, dos personas perdieron la vida tras ser sorprendidas por otra avalancha. Los equipos de rescate rastrearon la zona tras recibir la alerta y confirmaron el deceso tras recuperar los cuerpos entre la nieve.

Por otra parte, una persona murió en Marmolada como consecuencia directa de un alud, según confirmaron las autoridades y publicaron diversos medios italianos. Esta área había presentado condiciones de elevada peligrosidad, agravada por cambios bruscos de temperatura y acumulación de nieve reciente, factores que contribuyen a la inestabilidad del terreno y elevan el riesgo de desprendimientos.

Las operaciones de rescate continuaron durante toda la jornada en diferentes puntos de las cadenas montañosas italianas, desplegando personal especializado y equipamiento técnico para localizar posibles desaparecidos y asistir a los heridos. Según afirmaron las autoridades a medios locales, las tareas de búsqueda y atención a las víctimas se intensificaron debido a la posibilidad de que existieran más personas atrapadas bajo la nieve en áreas de difícil acceso.

Los accidentes se produjeron en contexto de condiciones meteorológicas complejas, donde las temperaturas bajas y las precipitaciones recientes incidieron en la formación de capas inestables de nieve sobre las laderas. Las autoridades emitieron recomendaciones a esquiadores, montañistas y excursionistas y advirtieron sobre el elevado riesgo de avalanchas en la región, pidiendo extremar las precauciones y respetar las restricciones y advertencias emitidas.

De acuerdo con los informes publicados en los medios italianos, estos eventos llevaron a reforzar las operaciones de patrullaje en los principales accesos a las zonas montañosas, mientras los servicios de emergencia mantenían la vigilancia sobre áreas propensas a nuevos desprendimientos. Los equipos de intervención señalaron que el acceso a determinadas rutas se encontraba cerrado de manera preventiva y que se mantenía la alerta por nuevas avalanchas.

Además del impacto entre los visitantes y deportistas locales, los sucesos afectaron a la actividad turística en las regiones implicadas, obligando a suspender excursiones guiadas y actividades recreativas en la montaña. La situación llevó a una revisión de las medidas de seguridad y protocolos de intervención rápida en caso de incidentes relacionados con aludes.

Las autoridades subrayaron que los patrullajes y controles en montaña permanecerán activos mientras persista el riesgo de avalanchas, y recomendaron que los deportistas consulten regularmente las actualizaciones sobre condiciones meteorológicas y de seguridad antes de efectuar cualquier recorrido por áreas de alta montaña. Según publicó la prensa italiana, los expertos continúan monitoreando la estabilidad de las capas de nieve y coordinan sus acciones con equipos especializados para reducir el peligro a visitantes y residentes en la zona.