Bruselas investiga si la eólica china Goldwind recibió ayudas ilegales de Pekín para competir en la UE

La Comisión Europea analiza si un gigante chino del sector habría obtenido condiciones fiscales ventajosas y financiación de su gobierno para acceder al mercado comunitario, lo que podría suponer una vulneración de reglas de igualdad en Europa

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El Ejecutivo comunitario evalúa si las operaciones de Goldwind, que actúa en suelo europeo vía Vensys y diferentes subsidiarias, tuvieron el respaldo de incentivos fiscales junto a condiciones financieras especiales otorgadas desde Pekín, ventajas que según los indicios recabados fortalecerían el posicionamiento de la empresa en el mercado europeo de aerogeneradores y causarían perjuicios a la competencia en el sector. Según informó la Comisión Europea, los elementos iniciales de la investigación sugieren que este tipo de apoyo podría haber afectado el principio de igualdad de oportunidades en el mercado comunitario.

El medio detalló que esta investigación, de carácter profundo, se inscribe en el marco del Reglamento sobre Subvenciones Extranjeras (FSR), un instrumento legal diseñado para detectar e impedir que compañías de países no pertenecientes a la Unión Europea accedan a los mercados del bloque con ventajas desleales derivadas de ayudas públicas de sus gobiernos. Según publicó el medio, la diligencia surge a partir de una revisión preliminar abierta en abril de 2024, tras la detección de inversiones chinas en proyectos eólicos desarrollados en cinco países europeos, entre los que se encuentra España.

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La Comisión Europea reportó que este procedimiento se dirige a esclarecer si el fabricante asiático logró adjudicaciones o contratos bajo términos que difieren de los estándares determinados por la legislación comunitaria, especialmente respecto a los incentivos tributarios y mecanismos financieros proporcionados por el gobierno chino. Los servicios comunitarios explicaron que, si se demuestra la existencia de tal situación, la intervención desde Pekín tendría un impacto directo en la capacidad de las empresas europeas y otros competidores internacionales para operar en igualdad de condiciones.

Desde Bruselas se puntualizó que el caso gira en torno al abastecimiento y la instalación de turbinas eólicas, así como de servicios asociados al sector, campos en los que Goldwind y sus entidades vinculadas han expandido su actividad en los últimos años. De acuerdo con la Comisión Europea, la investigación se centra tanto en la posible concesión de beneficios fiscales como en créditos o subvenciones con tasas o condiciones favorables con el objetivo de conquistar cuotas de mercado o facilitar la entrada a concursos públicos en territorio comunitario.

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El proceso abierto bajo el reglamento recién adoptado faculta a la Comisión Europea a convocar a las empresas bajo sospecha para que ofrezcan explicaciones, justifiquen sus fuentes de financiación y presenten pruebas sobre el origen y la legalidad de sus recursos. Según detalló el medio, si la investigación confirma la existencia de prácticas contrarias a la normativa del mercado interno, el Ejecutivo europeo puede imponer distintas medidas, como exigir la modificación de ciertas conductas empresariales, instar a cambios en las operaciones o presentar objeciones que limiten la continuidad de sus actividades.

El Reglamento sobre Subvenciones Extranjeras otorga nuevas herramientas al Ejecutivo comunitario para actuar frente a posibles casos de ‘dumping’, una práctica que implica el establecimiento de precios artificialmente bajos por parte de empresas extranjeras apoyadas por sus gobiernos, con el objetivo de desplazar a competidores locales y ganar cuota de mercado. De acuerdo con los servicios comunitarios, el mecanismo no solo permite abrir investigaciones formales, sino que también brinda la opción de establecer sanciones u otras restricciones en función de las conclusiones obtenidas a lo largo del procedimiento.

La iniciativa, que se inscribe dentro de una estrategia más amplia de defensa de la competencia europea, llega en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre la Unión Europea y China. En el ámbito de las energías renovables, el sector eólico se considera clave para la transición energética y la independencia respecto a fuentes externas de energía. Los responsables europeos insisten en la importancia de evitar distorsiones en este mercado, donde la competencia justa es esencial para garantizar el desarrollo equilibrado de la industria y la seguridad de suministro.

La investigación sobre Goldwind y la presencia de capital chino en el despliegue de infraestructuras eólicas puede tener repercusiones para otros actores del sector que intenten acceder a licitaciones o realizar inversiones en Europa bajo condiciones no transparentes. Además, el resultado del procedimiento podría sentar un precedente en la aplicación del Reglamento sobre Subvenciones Extranjeras, convirtiéndose en referencia para futuras revisiones a otras empresas multinacionales activas en sectores estratégicos. Según explicó la Comisión Europea, el análisis y revisión de apoyo recibido por parte de gobiernos extracomunitarios se consolidan así como una de las prioridades regulatorias para preservar la igualdad de oportunidades dentro del mercado común.

Según publicó el medio, el procedimiento mantiene la atención tanto de autoridades nacionales como de empresas e inversores del sector de energías renovables, quienes observan las posibles decisiones de Bruselas y su potencial impacto en la planificación y ejecución de proyectos en territorio europeo. En caso de confirmarse las irregularidades, Goldwind podría verse obligada a modificar su modelo de negocio en la región o enfrentar restricciones en el acceso a contratos públicos, con implicancias también para empresas europeas interesadas en colaborar o competir con firmas chinas en el desarrollo eólico.