Los parques de Córdoba permanecen cerrados ante las previsión de fuertes rachas de viento y lluvias

El ayuntamiento ha anunciado el cierre de espacios verdes en la ciudad durante la jornada, solicitando a vecinos respetar las indicaciones y reforzar la precaución ante las adversas condiciones meteorológicas que afectan distintas áreas urbanas y ribereñas

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La ciudad de Córdoba mantuvo durante varios días el acceso restringido a dos áreas ribereñas clave, el entorno del molino de San Antonio y la parte baja de la Calahorra, con el objetivo de prevenir incidentes relacionados con la crecida del río Guadalquivir. De acuerdo con lo publicado por el Ayuntamiento, la vigilancia sobre el caudal del Guadalquivir ha continuado durante el episodio de lluvias y viento que afecta la zona, extendiéndose también a arroyos y áreas susceptibles de inundación. En este contexto, el cierre de los parques de la capital permanece vigente a lo largo de la jornada, como medida que procura mitigar riesgos asociados a las condiciones meteorológicas adversas, una información que fue difundida por el propio Consistorio.

Según detalló el Ayuntamiento de Córdoba, la decisión de mantener cerrados los espacios verdes sigue vigente debido a la predicción de fuertes rachas de viento y precipitaciones, factores que incrementan el riesgo de caídas de ramas y otras incidencias en el entorno urbano. El cese temporal de actividad en los parques abarca todo el lunes, una medida que también aplica a otras instalaciones al aire libre, conforme a las disposiciones emanadas de las alertas meteorológicas previas.

El medio municipal informó que la ciudad estuvo en nivel de Emergencia 1 durante tres días la semana anterior, a raíz de la declaración de alerta naranja por un temporal que llevó a adoptar restricciones amplias. Entre estas se incluyó el cierre de parques públicos, la clausura temporal de infraestructuras deportivas municipales y la suspensión de cualquier tipo de actividad al aire libre, aún tratándose de aquellas previamente autorizadas por la administración local. Estas restricciones, que afectaron tanto a residentes como a usuarios de instalaciones recreativas, buscaron salvaguardar la integridad de la población hasta que se restableciesen condiciones más seguras.

En paralelo al cierre de los espacios verdes y deportivos, el Ayuntamiento procedió al precinto de áreas adyacentes al cauce del Guadalquivir, un punto que suele experimentar un ascenso de nivel de agua y posible desbordamiento durante episodios intensos de precipitación. Según informó el propio Consistorio, la vigilancia sobre el río y zonas inundables se realizó con presencia continua de efectivos de la Policía Local y Protección Civil, encargados de supervisar tanto el caudal del Guadalquivir como los arroyos urbanos y áreas donde históricamente se producen desbordamientos.

El Ayuntamiento subrayó la importancia de que los vecinos respeten las restricciones vigentes, señalando que el comportamiento responsable contribuye a evitar accidentes y facilita la labor de los servicios de emergencia y protección ciudadana. Las autoridades municipales reiteraron la petición de seguir estrictamente las indicaciones y recomendaciones emitidas por Protección Civil, al considerar que estos protocolos han demostrado reducir la incidencia de accidentes asociados a fenómenos meteorológicos adversos, según consignó el propio ente local.

A lo largo de estos episodios, la colaboración entre las distintas áreas del gobierno municipal y los servicios de emergencia se mantuvo activa para evaluar en tiempo real la evolución de la situación meteorológica y adaptar de manera flexible las medidas de prevención y restricción, describió el medio oficial. El Consistorio añadió que permanecerá atento a las actualizaciones de las previsiones meteorológicas y comunicará cualquier cambio en la situación, incluyendo la reapertura de los parques y la normalización paulatina de los accesos a instalaciones y áreas ribereñas, una vez que los informes técnicos indiquen la ausencia de peligro para la población.

El Ayuntamiento instó a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a evitar transitar por los espacios señalizados como cerrados o peligrosos, especialmente en las inmediaciones de ríos y arroyos cuya crecida puede resultar impredecible. Según reportó el propio Consistorio, esta política se enmarca en una estrategia de gestión de riesgos vinculada a eventos meteorológicos extremos, con el propósito de minimizar las consecuencias negativas y facilitar una respuesta coordinada en situaciones de emergencia.

Este episodio coincide con un contexto de alerta en toda la provincia por fenómenos atmosféricos inestables, razón por la que el Ayuntamiento subrayó la necesidad de mantener las medidas preventivas de manera proactiva y de revisar periódicamente la situación de los espacios urbanos susceptibles de verse afectados por lluvias intensas o vientos fuertes. La información oficial del Ayuntamiento de Córdoba recalca que la seguridad de los vecinos y el adecuado funcionamiento de los recursos municipales son ejes centrales de la gestión durante estos incidentes, y que las restricciones y cierres se prolongarán en tanto persistan los factores de riesgo señalados en los avisos meteorológicos.