EEUU da un ultimátum a Irán para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear antes de un posible ataque

Washington pide a Teherán definir su postura en medio de crecientes tensiones tras el despliegue militar estadounidense en la zona, mientras líderes iraníes advierten que no cederán ante presiones ni condiciones consideradas unilaterales o injustas

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El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, señaló que su país está dispuesto a entablar conversaciones con Estados Unidos solo si la administración estadounidense desiste de imponer exigencias consideradas unilaterales y reconoce las preocupaciones legítimas de Teherán. De acuerdo con lo publicado por la prensa internacional, Araqchi sostuvo que la República Islámica de Irán no aceptará amenazas ni intimidaciones como base para entablar ningún tipo de proceso de negociación, mientras Washington presiona para lograr un acuerdo en torno al programa nuclear iraní.

Según informó la agencia de noticias citando declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario confirmó este viernes desde el Despacho Oval que ha lanzado un ultimátum a Irán respecto a la resolución de las diferencias sobre el programa nuclear y la posibilidad abierta de un ataque militar contra Teherán. Trump especificó que la comunicación entre ambos gobiernos ya ha tenido lugar, aunque evitó precisar detalles sobre las condiciones exactas y sobre las fechas límite comprometidas en estos contactos bilaterales. El presidente estadounidense recalcó que solamente los dirigentes iraníes conocen con detalle el alcance de las discusiones.

Estados Unidos ha incrementado recientemente su presencia militar en la región, lo que, según detalló el propio Trump, implica el despliegue de una considerable flota en las cercanías de Irán. Este movimiento ha elevado las tensiones en torno a la seguridad del territorio iraní y los equilibrios regionales, lo cual se ha traducido en advertencias desde Teherán sobre la necesidad de respetar su soberanía y rechazar cualquier imposición ajena.

El medio internacional detalló que la posición iraní hace referencia directa a la reciente ofensiva lanzada por Israel durante el mes de junio, coincidiendo con una fase de diálogo diplomático entre Estados Unidos e Irán destinada a reactivar el acuerdo nuclear de 2015. Tras la salida de Washington del pacto durante el primer mandato de Donald Trump, el acuerdo nuclear perdió su contenido efectivo y han persistido las diferencias entre ambos gobiernos acerca de la legitimidad y el alcance de las sanciones, así como las garantías de seguridad exigidas por Irán.

Araqchi remarcó, según consignaron las agencias, que ningún proceso de acercamiento podrá prosperar si Estados Unidos recurre a métodos considerados por Teherán como ilegítimos. “Una negociación basada en amenazas, intimidación y exigencias unilaterales e ilegítimas no puede ser eficaz, y la República Islámica de Irán ciertamente no tolerará tales enfoques”, declaró el ministro de Exteriores, dejando en claro la postura de resistencia ante eventuales presiones o condiciones impuestas.

A pesar del despliegue militar estadounidense y de la presión ejercida por Washington, la dirigencia iraní ha reiterado su disposición al diálogo bajo determinadas condiciones. Insiste en que cualquier nueva negociación debe tomar en cuenta la seguridad del país y reconocer los intereses de Irán en la región, sin replicar secuencias anteriores marcadas por la desconfianza y la ausencia de garantías de cumplimiento. Tanto la ofensiva israelí como el abandono del acuerdo por parte de Estados Unidos tras 2015 han sido utilizados por Teherán como referencias para ilustrar la necesidad de nuevas salvaguardas y certezas en las tratativas.

Los gobiernos de ambos países mantienen líneas de comunicación indirectas, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de las tensiones surgidas tras el ultimátum estadounidense y el reforzamiento de medios militares en la zona. El impasse diplomático y la escalada bélica preocupan a los actores regionales y globales, dadas las implicaciones para la seguridad y la estabilidad en Medio Oriente. Las negociaciones no han avanzado con precisión hacia una resolución, y la situación se mantiene marcada por la desconfianza y los cruces de advertencias entre Washington y Teherán, según publicaron los medios internacionales.