
En la ciudad de Uvira, la llegada de milicianos wazalendos para patrullar ha generado alarma entre los habitantes, quienes han reportado saqueos en áreas urbanas y en el puerto de Kalundu, según información difundida por el medio local 'Kivu Morning Post'. Este nuevo escenario de inseguridad se produce inmediatamente después de que el Movimiento 23 de Marzo (M23) formalizara la entrega del control de Uvira a organismos internacionales, hecho que ha sido comunicado directamente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
De acuerdo con lo publicado por el diario 'Kivu Morning Post' y recogido por varias agencias, el M23 notificó al secretario general de la ONU, António Guterres, la retirada de su última unidad de "observación y vigilancia" de Uvira. La Alianza del Río Congo, rama política del grupo armado, confirmó mediante un comunicado que la guerrilla ha transferido la administración y responsabilidad de la ciudad a la comunidad internacional, una acción que los líderes del M23 afirman constituye "una fuerte señal de buena fe y compromiso con la paz".
El coordinador del M23, Corneille Nangaa, manifestó en el mensaje dirigido a la ONU que el movimiento busca demostrar transparencia y responsabilidad, entregando la seguridad de la población civil a un ente considerado neutral y con legitimidad otorgada por el mandato internacional. Según detalló Nangaa, el grupo aspira a que la comunidad internacional ejerza su papel en la protección de la ciudadanía, ante la gravedad de la situación de violencia e inestabilidad en la provincia de Kivu del Sur.
La retirada del M23 de Uvira se inscribe en una sucesión de anuncios donde, en meses previos, el grupo había informado un primer alejamiento de la estratégica ciudad como muestra de voluntad negociadora en el contexto del conflicto armado en el este de la República Democrática del Congo. Sin embargo, tanto el Ejército congoleño como diversas organizaciones de la sociedad civil continuaron alertando públicamente sobre la presencia constante del M23 en la zona, cuestionando la veracidad de los comunicados sobre su abandono total de la localidad.
El comunicado de la Alianza del Río Congo subraya que el M23 percibe la entrega de Uvira a actores internacionales como un llamado a que todos los participantes en el conflicto respeten los acuerdos firmados. Además, el grupo insiste en su preocupación por la participación de elementos ajenos a los procesos de retirada pactados. Entre estos actores, mencionan a las fuerzas militares de Burundi y a los paramilitares wazalendos, quienes, en palabras del M23, representan “una amenaza tangible para la población civil y para el proceso de paz en curso”, y cuyas actividades comprometen la seguridad y estabilidad regional.
Según reportó el medio local, la sociedad civil advirtió que, tras la salida del M23, miembros de los wazalendos han intervenido en la ciudad y alrededores, agudizando la preocupación por la integridad física y los bienes de los habitantes. La información se apoya en testimonios recogidos por 'Kivu Morning Post', que describen el clima de inseguridad tras los recientes acontecimientos, con casos concretos de saqueos en diversas zonas.
El M23, en su comunicación a Naciones Unidas, reiteró la importancia de que la comunidad internacional actúe con “determinación, imparcialidad y eficacia” para garantizar la protección de los civiles. Además, plantearon que el escenario de una paz sostenible solo es factible si todos los actores implicados cumplen los compromisos asumidos y si la autoridad internacional ejerce plenamente su mandato para salvaguardar a la población local, según refleja el contenido de la misiva citada por 'Kivu Morning Post'.
El proceso de transferencia del control de Uvira se ha llevado a cabo en un contexto de tensión y desconfianza entre las diferentes fuerzas militares y grupos armados que operan en la región oriental de la República Democrática del Congo. El medio 'Kivu Morning Post' señaló que la presencia de actores no vinculados a los acuerdos de retirada ha sido fuente de fricción y temor para los residentes, quienes observan con inquietud la evolución de la seguridad en el día a día.
La toma de Uvira por parte del M23 a finales del año pasado marcó un punto de inflexión en la situación militar de Kivu del Sur. La ciudad, considerada clave por su ubicación estratégica, dejó de estar bajo control estatal durante varios meses, hasta que el grupo armado optó por anunciar su salida, primero a modo de promesa y, en esta ocasión, como un hecho consumado, acreditando la entrega del control de la urbe a instancias internacionales, según la cronología recogida por 'Kivu Morning Post'.
El futuro de la seguridad en Uvira y sus alrededores depende ahora de la capacidad de los organismos internacionales para gestionar la protección de la población civil y de cómo evolucionen las intervenciones de los distintos actores armados en territorio congoleño. Mientras tanto, la comunidad local permanece alerta y solicita asistencia para enfrentar los riesgos persistentes que generan tanto la retirada parcial como la presencia de nuevos grupos en la zona.
Últimas Noticias
Expertos muestran que los telómeros revelan diferencias por género en las secuelas respiratorias tras Covid-19 grave
Investigadores españoles identifican que el envejecimiento celular tras cuadros graves de coronavirus impacta de forma distinta a mujeres y hombres en la recuperación respiratoria, lo que podría permitir mejorar estrategias médicas personalizadas en pacientes recuperados

Rubio ve "difíciles" las negociaciones con Irán pero espera que un acuerdo "aborde todas las preocupaciones"
Washington expresa optimismo ante la posibilidad de lograr consensos con Teherán, aunque reconoce los desafíos debido a la postura de líderes religiosos iraníes y la dificultad de alcanzar compromisos en temas sensibles como seguridad regional y armas estratégicas

Rusia afirma que las conversaciones de Ginebra sobre Ucrania servirán para abordar "numerosos temas"
Representantes rusos y ucranianos se preparan para nuevas reuniones en Ginebra, que contarán con la participación de altos funcionarios y donde se evaluarán propuestas clave sobre territorios ocupados y una posible zona franca respaldada por Estados Unidos

Raphinha recibe el alta médica y entra en la convocatoria ante el Girona
El Congreso de Perú aprueba una moción de censura contra el presidente
