
La relación de Delcy Rodríguez con actores internacionales como Rusia e Irán ha generado inquietud en los últimos días sobre la dirección del nuevo gobierno interino en Venezuela. Según informó CBS, María Corina Machado, reconocida líder opositora y premio Nobel de la Paz, manifestó sus dudas sobre la fiabilidad de la presidenta encargada y advirtió que su posicionamiento internacional la convierte en una figura poco confiable tanto en el país como en el exterior. Machado afirmó que Rodríguez ha actuado como puente en las comunicaciones del Estado venezolano con sus principales aliados extranjeros durante años. Estas declaraciones se enmarcan en el complejo escenario que surgió tras la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores, operación atribuida al despliegue militar de Estados Unidos el pasado fin de semana.
De acuerdo con CBS, Machado cuestionó abiertamente la legitimidad y confianza que despierta Delcy Rodríguez entre los venezolanos. “Todo el mundo en Venezuela y en el extranjero sabe quién es y el papel que ha jugado”, expresó Machado en esa entrevista, señalando la percepción negativa que existe hacia la nueva mandataria provisional. La opositora venezolana insistió en que “nadie en Venezuela se fía de ella”, enfatizando la falta de credibilidad de Rodríguez en medio de la coyuntura política actual.
La operación militar de Estados Unidos, que llevó a la “captura” de Maduro y su esposa, ha desencadenado un proceso de transición dirigido principalmente por Washington. CBS reportó que María Corina Machado, en su intento por recuperar relevancia política durante esta fase de transición, abordó la presión proveniente de la comunidad internacional sobre el régimen anterior y la figura de Rodríguez, a quien describió como “todavía más despiadada” que Maduro. Según detalló el medio estadounidense, Machado considera que Rodríguez cumple funciones bajo órdenes de Estados Unidos, encaminadas a iniciar el desmantelamiento de estructuras criminales alineadas con los intereses del expresidente Maduro.
Machado relató en la citada entrevista que Delcy Rodríguez habría recibido instrucciones directas desde Estados Unidos para abordar de forma activa la eliminación de redes consideradas ilícitas, acciones interpretadas como esenciales para avanzar hacia una transición democrática en Venezuela. A pesar de este rol, CBS expuso que persisten dudas extensas acerca de la capacidad de Rodríguez para encabezar ese proceso, tanto por desconfianza interna como por las opiniones recogidas en el ámbito internacional.
En relación al liderazgo de María Corina Machado y su papel en la transición política, CBS señaló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó reservas sobre su idoneidad como figura principal en el nuevo escenario venezolano. Trump argumentó, prevé el medio, que Machado carece del reconocimiento y el respaldo necesarios entre la población para asumir un liderazgo nacional en esta etapa. Según publicó CBS, esta falta de apoyo es uno de los elementos que debilitan su posición dentro del proceso gestionado por actores extranjeros, principalmente por la administración estadounidense.
CBS también detalló la importancia asignada por Machado a las relaciones diplomáticas de Rodríguez con aliados internacionales, lo que, a su juicio, incrementa la complejidad del escenario de transición. Machado la tachó de “el enlace principal” en esas comunicaciones estratégicas mantenidas por el régimen venezolano anterior con países como Rusia e Irán, una función que repercute directamente en la percepción que tienen tanto líderes opositores como la ciudadanía sobre la posibilidad de implementar reformas estables y duraderas.
Este conjunto de declaraciones y acontecimientos representa la última novedad dentro de la serie de pronunciamientos que Machado ha ofrecido a medios estadounidenses. A través de CBS y otras plataformas, la dirigente busca influir en el rumbo de la transición política venezolana y reiterar sus dudas hacia la consolidación de Delcy Rodríguez como figura de confianza, en un contexto marcado por la presión internacional, la participación activa de Estados Unidos y la reconfiguración de alianzas tanto internas como externas.