Venezuela denuncia en la OPEP que EEUU quiere "apoderarse" de sus reservas de crudo, las mayores del planeta

Caracas solicita respaldo internacional frente al despliegue militar estadounidense en el Caribe, que califica como amenaza para la estabilidad del suministro energético global, y advierte posibles consecuencias sobre el mercado petrolero y la paz regional, según Europa Press

Guardar

Durante su reciente participación en la cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la delegación venezolana presentó datos sobre más de veinte operaciones militares estadounidenses ejecutadas en el Caribe, bajo el argumento de lucha contra el narcotráfico, que han dejado al menos 80 fallecidos. A partir de esta exposición, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, advirtió sobre los riesgos que supone la creciente actividad militar de Estados Unidos en la región caribeña, describiéndola como una amenaza directa para la estabilidad del mercado energético global y la paz regional. La intervención venezolana se orientó a solicitar respaldo internacional para salvaguardar tanto la soberanía nacional sobre los recursos energéticos como el funcionamiento estable de la cadena mundial de hidrocarburos, de acuerdo con lo reportado por Europa Press.

En esa línea, Rodríguez detalló ante los miembros de la OPEP la magnitud del despliegue militar de Estados Unidos, compuesto por 14 embarcaciones y 15.000 efectivos presentes en el Caribe, según consignó Europa Press. La vicepresidenta caracterizó este escenario como un claro ejemplo de presión inusual y reiterada, que a su juicio trasciende las diferencias bilaterales y desafía el marco jurídico internacional vigente. La administración de Nicolás Maduro insistió ante el foro en que estas acciones representan no solo una afrenta a la soberanía territorial venezolana, sino también un precedente peligroso para otras naciones productoras de hidrocarburos, incrementando los riesgos de inestabilidad regional y alteraciones en el suministro energético mundial.

De acuerdo con Europa Press, Caracas formuló la acusación de que el gobierno estadounidense pretende “apoderarse” de las reservas de crudo venezolanas, las mayores del planeta, a través del uso de mecanismos de presión militar y medidas unilaterales. Durante la intervención, la representación venezolana subrayó que cualquier intento de acción militar en contra de su integridad nacional tendría consecuencias inmediatas para el equilibrio de los mercados petroleros y para la seguridad en el Caribe. El gobierno de Maduro reiteró su compromiso de defender el acceso soberano al petróleo, argumentando que garantizar el control nacional sobre este recurso excede el interés interno, dado el impacto transversal en la arquitectura global de producción y consumo de crudo.

La delegación oficial manifestó que la protección de los recursos energéticos constituye una cuestión estratégica que incumbe a la comunidad internacional, especialmente en contextos de intensificación de disputas geopolíticas. Según Europa Press, el gobierno venezolano ligó la presencia militar estadounidense en la zona a un patrón de amenazas que, en su perspectiva, pone a prueba tanto los principios de la Carta de las Naciones Unidas como el Derecho Internacional, y podría alterar el normal desempeño del flujo de hidrocarburos a escala planetaria.

Europa Press relató además que, en el contexto de la reunión, la administración venezolana solicitó apoyo coordinado a los países miembros de la OPEP con el objetivo de evitar cualquier precedente que derive en sanciones, bloqueos o intervenciones externas sobre uno de sus integrantes. La comitiva de Caracas reforzó la petición de cooperación internacional para que la estabilidad productiva y distributiva del petróleo no se vea afectada por acciones fuera del marco de la legalidad reconocida globalmente. Esta solicitud incluyó un llamado a una postura común para frenar tentativas de intervención y resguardar la paz y el acceso soberano a los hidrocarburos.

En otra intervención difundida por el medio europeo, se citó al presidente Nicolás Maduro quien, en una misiva firmada y compartida durante el foro, advirtió sobre las consecuencias que implicaría una intervención militar extranjera en territorio venezolano, calificándola como una amenaza inmediata a la estabilidad del mercado petrolero internacional y del entorno regional. Tanto Maduro como Rodríguez coincidieron en que la presión liderada por Washington aumenta los riesgos asociados al equilibrio de la región y suele desencadenar episodios de desestabilización que impactan a países importadores y exportadores de crudo.

En el transcurso de la cumbre de la OPEP, la delegación venezolana también aportó información relativa al cierre del espacio aéreo sobre Venezuela y zonas adyacentes, una medida comunicada por el expresidente de Estados Unidos Donald Trump a través de su plataforma Truth Social, según difundió Europa Press. Trump describió la decisión como aplicable tanto para vuelos comerciales como para movimientos identificados como ilícitos, y la vinculó a una estrategia de combate contra crímenes transnacionales en la región. Donald Trump, citado por Europa Press, manifestó además su disposición a autorizar incursiones terrestres en suelo venezolano bajo el argumento de lucha contra redes delictivas transnacionales.

Estas manifestaciones, agregadas a la actividad militar en el Caribe, fueron señaladas por el gobierno venezolano como elementos que consolidan un ambiente de gran riesgo para la seguridad y el funcionamiento regular del mercado internacional de petróleo, indicó Europa Press. La representación de Venezuela en la OPEP hizo hincapié en la importancia de preservar la legalidad internacional y de mantener el derecho soberano sobre los recursos naturales de cada país, insistiendo en el rechazo a cualquier presión o injerencia externa que amenace ese principio.

La delegación enfatizó la necesidad de que la comunidad internacional adopte mecanismos de cooperación reforzada para impedir que se tomen medidas unilaterales capaces de causar perturbaciones en las cadenas de producción y distribución de energía. Rodríguez y otros representantes recalcaron durante el foro que todo intento de intervención en Venezuela podría generar impactos en la estabilidad de mercados energéticos y agravar el clima de tensión en una región vital para el tráfico global de hidrocarburos, informó Europa Press.

Caracas expuso que el resguardo de sus reservas de petróleo y de la soberanía en la gestión de sus recursos energéticos no solo incumbe al país, sino que implica responsabilidades compartidas por el efecto que estos hechos pueden tener en economías que dependen en gran medida del acceso seguro y constante a fuentes de energía fósil. El pronunciamiento venezolano concluyó con un llamamiento a la comunidad internacional y a los países aliados del bloque a fortalecer el rechazo a cualquier forma de intervención externa y a aumentar la vigilancia sobre el respeto de la paz, la legalidad y la administración soberana de los recursos estratégicos, según Europa Press.

Por último, la representación venezolana aseguró durante el encuentro que la estabilidad regional y global del mercado de hidrocarburos debe permanecer bajo protección ante posibles escenarios de injerencia exterior, dado el papel clave que cumplen los países exportadores dentro de la red internacional de suministro de energía y del funcionamiento de la economía mundial. Todo esto se sostuvo en el marco de las directrices y los principios fundamentales de la propia OPEP, insistiendo, de acuerdo con lo reportado por Europa Press, en la importancia de garantizar que eventos de esta naturaleza no generen alteraciones irreversibles en el sistema energético global.