
Valladolid, 18 may (EFE).- Kike García, de penalti, aporta tranquilidad a un Alavés que llegó al José Zorrilla con más ambición, lo que se tradujo en un control total en la primera mitad, ante un inexistente rival, durante la primera parte.
El cuadro blanquivioleta, que dispuso de una gran ocasión, que Amallah falló de manera estrepitosa, terminó de desaparecer, ante un conjunto vasco que, al no sentirse amenazado, tampoco necesitó esforzarse demasiado.
Una primera mitad soporífera, sin juego, sin fútbol, sin nada, entre un equipo al que terminar con dignidad no le servía de motivación, y otro que, al ver su dominio, ni se molestó en mantener la intensidad.
Últimas Noticias
México no da tregua y se aferra al primer lugar en los Juegos de Santo Domingo
Milei asistirá a la investidura de la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori
La directora gerente del FMI se reunirá este lunes con Milei en Buenos Aires
Rescatadas 45 personas tras el hundimiento de un buque vietnamita en el mar de China Meridional
