El primer ministro de Tailandia defiende su integridad tras ser destituido por un tribunal

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Bangkok, 14 ago (EFE).- El hasta ahora primer ministro de Tailandia, Srettha Thavisin, defendió este miércoles su "integridad" después de que el Tribunal Constitucional del país anunciara su destitución al hallarlo culpable de violar el código ético por el nombramiento de un ministro condenado por intento de soborno.

"Respeto la decisión del Tribunal Constitucional. Durante mi gobierno he intentado hacer todo correctamente, y creo que no he sido un primer ministro carente de ética", subrayó Srettha en una rueda de prensa poco después de anunciarse el veredicto de la corte.

En una ajustada deliberación, con cinco votos a favor y cuatro en contra, el tribunal consideró a Srettha culpable por haber nombrado a finales de abril como ministro de Finanzas a Pichit Chuenban, quien fue condenado en 2008 a seis meses de prisión por un delito de intento de soborno a funcionarios judiciales.

La destitución de Srettha tras cerca de un año a los mandos del Gobierno tailandés arrastra a todo su gabinete. La Cámara de Representantes no tiene en principio un límite tiempo para elegir un nuevo líder.

"Estoy comprometido a trabajar con honestidad y sin entrar en conflicto con nadie. Tengo confianza en que soy una persona íntegra", indicó.

Srettha, de 61 años, llegó el poder el 22 de agosto de 2023 tras ser elegido primer ministro de Tailandia por el Parlamento con el apoyo de partidos promilitares, a pesar de su promesa electoral de no hacerlo.

Su partido, el Pheu Thai, en su día máximo antagonista de los poderes conservadores, fue el segundo más votado de las elecciones de mayo de ese año, ganadas por el partido reformista Avanzar, que no pudo gobernar debido al bloqueo del anterior Senado, nombrado a dedo por la extinta junta militar (2014-2019).

El Pheu Thai había formado previamente una coalición prodemocrática encabezada por Avanzar, que se rompió tras el bloqueo del Senado.

La destitución de Srettha es un episodio más en un contexto de "judicialización" de la política tailandesa, según las voces críticas.

La pasada semana, un panel del mismo Tribunal Constitucional, uno de los garantes de la influencia de la Casa Real y el Ejército, decidió por unanimidad la disolución de Avanzar al considerar que su propuesta de reformar la ley de lesa majestad, de las más draconianas del mundo, amenaza a la monarquía constitucional.

Por otro lado, el exprimer ministro Thaksin Shinawatra, considerado el cerebro en la sombra del Phue Thai y quien regresó a Tailandia coincidiendo con el nombramiento de Srettha tras 15 años de autoexilio, se enfrenta a un proceso judicial por un delito de lesa majestad.

"No es la primera vez que el Pheu Thai se enfrenta a obstáculos. Continuaremos trabajando", anticipó hoy Srettha. EFE

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(foto)(vídeo)