
Porto Alegre (Brasil), 23 may (EFE).- Los habitantes del sur de Brasil empezaron a limpiar sus casas en aquellas ciudades y barrios donde ha disminuido el nivel de los ríos, casi tres semanas después del inicio de unas inundaciones inéditas.
En Porto Alegre, la capital del estado de Rio Grande do Sul, el río Guaíba bajó a 3,90 metros en la mañana de este jueves, todavía 90 centímetros por encima de la cota de inundación, pero una reducción importante respecto al récord de 5,35 metros que se alcanzó a principios de mayo.
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Los equipos de limpieza del Ayuntamiento llegaron con mangueras al mercado público de la ciudad, un edificio emblemático del centro histórico y que hasta hace pocos días estaba inundado.
Con la disminución del nivel de los ríos, muchos vecinos volvieron también a São Leopoldo, una ciudad situada en la región metropolitana de Porto Alegre, para sacar el lodo de sus casas, tirar los muebles y electrodomésticos inservibles, y limpiar aquello que se salvó.
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Por otra parte, el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil emitió este jueves una alerta por tempestades, granizo y fuertes vientos para este jueves y el viernes en el sur del país.
El Ayuntamiento de Porto Alegre, con una población de 1,3 millones de personas, aconsejó a los habitantes de ciertas zonas cercanas al río a no regresar a sus casas ante la posibilidad de que vuelva a subir el nivel del agua.
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Según el último boletín de la Defensa Civil, las lluvias y las inundaciones han dejado 164 muertos y 806 heridos en las últimas tres semanas, mientras que 72 personas continúan desaparecidas.
Además, 65.762 personas están alojadas en refugios improvisados en escuelas, gimnasios e iglesias y otras 581.643, en casas de familiares o amigos.
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