La Paz, 20 may (EFE).- El Gobierno de Bolivia ratificó este lunes su "reconocimiento" del "principio de una sola China", frente a la toma de posesión del nuevo presidente de Taiwán, William Lai (Lai Ching-te), y desconoció "cualquier intento" de interrumpir el proceso de "reunificación".
La Cancillería boliviana emitió un comunicado en el que, "en nombre del Gobierno y del pueblo boliviano, ratifica el reconocimiento del principio de una sola China".
"De igual forma, apoya la Resolución 2758 de 1971 que sostiene 'que los representantes del Gobierno de la República Popular China, son únicos representantes legítimos ante las Naciones Unidas'", indicó.
El ministerio boliviano de Exteriores también saludó "los esfuerzos encaminados a la pronta reunificación de la Provincia de Taiwán".
"En ese sentido, desconoce cualquier intento de interrumpir dicho proceso y rechaza la injerencia en los asuntos internos de la República Popular China, que puedan afectar la paz y estabilidad de la región Asia Pacífico", concluyó.
Lai, de 64 años, reiteró este lunes su oferta de diálogo a China en condiciones de "igualdad y paridad", un planteamiento rechazado en otras ocasiones por el Gobierno en Pekín, que considera a la isla como una "provincia rebelde".
El nuevo presidente, tachado de “secesionista” y “alborotador” por Pekín, se convirtió este lunes en el quinto presidente en la historia democrática de la Taiwán, iniciando oficialmente un mandato en el que buscará preservar la autonomía de la isla frente a China.
El Gobierno de Luis Arce es aliado político del presidente de China, Xi Jinping. EFE
gb/eb/afcu
Últimas Noticias
Las Cámaras Comercio aportarán a la Cumbre Iberoamericana su visión sobre IA en empresas
Rumanía busca a 13 tripulantes tras incendiarse un carguero con cereales en el mar Negro
Shakira anuncia un último concierto de su residencia en Madrid el 12 de octubre, Día de la Hispanidad

Huawei presenta la serie Watch 6: diseño 'premium' y seguimiento integral de la salud y el bienestar

El Bundesbank defiende que la incertidumbre sobre la inflación "exige flexibilidad, no inacción"
