Jerusalén, 6 mar. El presidente israelí, Isaac Herzog, dijo este lunes estar "más cerca que nunca" de alcanzar un acuerdo que permita llevar a cabo una reforma judicial consensuada entre el Gobierno y la oposición, en lugar de la propuesta del gobierno de Benjamín Netanyahu y sus socios ultrderechistas y ultraortodoxos.
"Estamos más cerca que nunca de un texto consensuado. Hay acuerdos entre bastidores sobre la mayoría de las cosas, ahora depende de nuestro liderazgo nacional, del Gobierno y de la oposición, que deberán estar a la altura de esta situación y comprender que la alternativa sería terrible", señaló Herzog durante una reunión hoy con 100 líderes locales y municipales israelíes.
Las declaraciones del presidente se producen en el marco de una profunda polarización en el país en torno a la polémica reforma judicial impulsada por el nuevo Gobierno, que busca otorgar más poder al Ejecutivo en detrimento de la Justicia, cuya independencia se vería profundamente debilitada.
Esta propuesta, que continúa avanzando en el Parlamento, ha desencadenado un fuerte movimiento de protesta, que no ha hecho más que intensificarse durante los últimos dos meses y al que esta semana se han sumado grupos de reservistas militares de alto rango negándose a servir en el Ejército.
Jerusalén y Tel Aviv, las principales ciudades del país, han registrado multitudinarias manifestaciones en las últimas semanas, superando incluso los 160.000 asistentes, que denuncian que las medidas previstas erosionarían la separación de poderes y debilitarían las bases formales de la democracia israelí.
Entre los proyectos contemplados por esta reforma se incluye la denominada "clausula de anulación", que permitiría a una mayoría simple de diputados derogar fallos emitidos por el Supremo.
También están incluidas iniciativas que otorgarían al Gobierno control total sobre el nombramiento de los jueces del país, además de permitir que cargos políticos ocupen los puestos de asesores legales en los ministerios.
Herzog describió la situación actual como "uno de los desafíos más difíciles que ha conocido el Estado de Israel" y "una crisis histórica que amenaza con destruirnos desde dentro".
"La propuesta en la que estoy trabajando ofrece soluciones y responde a las ambiciones de ambos lados", agregó el presidente, sobre una versión matizada de la reforma en la que viene trabajando hace tiempo.
Esta, dijo, "aporta mayor diversidad a la Justicia", "sienta importantes e históricas bases constitucionales" y "protege la democracia, los derechos humanos y la independencia de la Justicia". EFE
pd/sga/cg