LONDRES (AP) — El gobierno de Gran Bretaña anunció que planea conmemorar su salida oficial de la Unión Europea el próximo 31 de enero con una serie de eventos especiales, pero el secretario del Tesoro admitió que algunos sectores empresariales británicos sufrirán como resultado de su separación del bloque.

En una entrevista con el diario Financial Times el sábado, Sajid Javid dijo que las regulaciones británicas no se ajustarán a las de la UE en el futuro y esos cambios podrían afectar a algunas empresas. Actualmente, la UE es el principal socio comercial del Gran Bretaña.

“No estaremos alineados, no seremos acatadores de normas, no estaremos en el mercado único y no estaremos en la unión aduanera, y haremos esto para fin de año”, explicó, en referencia a la fecha límite de finales de 2020 para la conclusión de lo que se espera sean unas disputadas negociaciones comerciales con el bloque, que entonces tendrá ya solo 27 miembros.

Los comentarios de Javid generaron nuevas preocupaciones entre líderes empresariales que analizan esa falta de claridad en materia de las normas comerciales que entrarán en vigor en menos de 12 meses.

El presidente de la Federación de Alimentos y Bebidas, Tim Rycroft, advirtió que el alejarse de las normas de la UE podría ocasionar un mayor incremento en los precios de los alimentos para los consumidores.

“Significará que los negocios deberán ajustarse a costosos y nuevos causar un aumento de precios”, subrayó.

La Sociedad de Fabricantes y Comerciantes Automotrices enfatizó la necesidad de evitar un alza en los aranceles y otros obstáculos comerciales una vez que rompan los lazos con el bloque.

El director ejecutivo Mike Hawes dijo que “miles de millones” serían agregados al costo del desarrollo comercial a menos que se logre un acuerdo mutuamente benéfico.

Gran Bretaña abandonará oficialmente el bloque en la noche del 31 de enero, aunque seguirá cumpliendo las normas del bloque durante un periodo de transición de 11 meses. Será el primer Estado miembro que deja la UE, y el gobierno británico tiene previsto conmemorarlo con una serie de eventos de gala.

El primer ministro Boris Johnson planea ofrecer un discurso a la nación esa noche después de sostener una reunión extraordinaria con su gabinete en el norte de Inglaterra para enfatizar su plan de expandir las oportunidades hacia esa región, que atraviesa problemas económicos.

El gobierno también planea conmemorar el Brexit con la proyección de un reloj en la residencia oficial del primer ministro, el número 10 de Downing Street, que hará la cuenta regresiva hasta las 23:00, cuando se consumará la separación.

Toda la zona gubernamental de Whitehall estará iluminada para la ocasión como parte de un espectáculo de luces, con banderas del Reino Unido en la plaza del Parlamento. El gobierno también acuñará una moneda conmemorativa que entrará en circulación ese día.

El gobierno conservador de Johnson ya no presiona para que las campanas del reloj Big Ben toquen a la hora en que formalizará la separación a pesar de un evento privado de recaudación de fondos en apoyo a la activación de las campanas, que se encuentran bajo reparación.

En un referéndum de 2016, Gran Bretaña votó a favor de convertirse en la primera nación en dejar la UE, pero el proceso se ha demorado más de lo esperado. El estancamiento en el Parlamento impidió la aprobación de la ley de salida del bloque, lo que provocó unas inusuales elecciones en diciembre en que el Partido Conservador, partidario del Brexit, de Johnson obtuvo una importante mayoría en la Cámara de los Comunes.

El acuerdo de separación se aprobó rápidamente una vez convocado el nuevo Parlamento. El periodo de transición se prolongará hasta finales de 2020, mientras los negociadores intentan llegar a un acuerdo comercial entre Gran Bretaña y el resto de los países de la UE.

Johnson, que también busca concretar un acuerdo comercial con Estados Unidos, descartó una ampliación del plazo para dialogar con la UE.