La piloto militar ucraniana Nadia Savchenko, detenida desde hacía casi dos años en Rusia y cuyo destino estaba en manos de las delicadas negociaciones entre Moscú y Kiev, fue intercambiada el miércoles por dos supuestos agentes rusos y llegó a Kiev, donde fue recibida como una heroína.

El avión enviado a Rusia por la Presidencia ucraniana para recuperar a la piloto aterrizó hacia las 12:00, hora GMT, en el aeropuerto Boryspil de Kiev. Su madre, su hermana y la ex primera ministra Yulia Timoshenko, cabeza de lista del partido al que pertenece igualmente Nadia Savchenko, estaban presentes a su llegada, constató un periodista de la AFP.

"Estoy dispuesta a sacrificarme de nuevo en el campo de batalla por Ucrania"

"Estoy dispuesta a sacrificarme de nuevo en el campo de batalla por Ucrania", declaró la joven piloto, conocida por su espíritu contestatario y su insumisión.

"Nuestra misión está cumplida", afirmó el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Pavlo Klimkine, y afirmó que el país continuaría luchando para liberar a los demás ucranianos detenidos en Rusia.

Considerada una "Juana de Arco" y un ícono nacional frente a Rusia, Savchenko goza de una enorme popularidad en Ucrania. Su liberación era una de las promesas del presidente ucraniano Petro Poroshenko.

Satisfecho por el regreso de la piloto, Poroshenko prometió recuperar Crimea y el este de Ucrania.

Ucrania es desde hace dos años víctima de un conflicto que opone a su ejército con los separatistas prorrusos y que ha dejado cerca de 9.300 muertos.

El presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró el miércoles haber indultado a la piloto ucraniana Nadia Savchenko a petición de los allegados de dos periodistas que murieron en un ataque de mortero en el este separatista de Ucrania en junio de 2014. Condenada en marzo de 2016 por cómplice de estas muertes, acusación que ella rechaza, la piloto cumplía una pena en Rusia de 22 años de cárcel.


Satisfacción de Occidente


La noticia fue inmediatamente bien recibida por Occidente, que pidió varias veces su liberación. El jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, dijo estar "feliz y aliviado".

"Una buena noticia esperada desde hace tiempo, de la que se alegra la UE", tuiteó por su parte la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

Antes del anuncio de su liberación, la abogada de uno de los dos militares rusos sospechosos detenidos en Ucrania anunció que los dos hombres recibieron la amnistía y fueron liberados.

Evgueni Erofeyev y Alexandr Alexandrov "ya no están en Ucrania", declaró a la AFP Oxana Sokolovska, abogada de Erofeyev.

La televisión rusa mostró poco después imágenes de su llegada a un aeropuerto de Moscú.

Según Kiev, los dos hombres pertenecían al GRU, los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas rusas, y fueron condenados a 14 años de prisión, reconocidos culpables de haber combatido junto a los rebeldes prorrusos contra el ejército ucraniano.

Los ucranianos aseguran que son soldados activos del Ejército ruso, prueba, según Kiev, de la presencia de tropas rusas en la zona de conflicto. Moscú, que desmiente todo despliegue de sus fuerzas armadas en Ucrania, asegura que abandonaron el Ejército ruso en diciembre de 2014, varios meses antes de llegar a Ucrania.


Liberación sorpresa


La idea de un intercambio entre estos hombres y la piloto ucraniana se discutía desde hacía meses, incluso al más alto nivel entre Vladimir Putin y Petro Poroshenko.

Sin embargo, su liberación provocó sorpresa este miércoles e incluso la hermana de Nadia Savchenko se mostró asombrada. "Con mi madre, estamos como ustedes, a la espera", escribió Vira Savchenko en su página de Facebook.

Se reveló poca información sobre las circunstancias de la salida de Rusia de la piloto. Solamente se sabe que la Presidencia ucraniana envió un avión para ir a buscarla a la región de Rostov, en el sur de Rusia, donde estaba encarcelada.

Detenida, según Moscú, a principios de julio de 2014 en territorio ruso, Savchenko negó siempre las acusaciones de la Justicia rusa, asegurando que fue capturada por rebeldes prorrusos antes de la tragedia que mató a los periodistas y después entregada a Rusia.

Su proceso le ha dado fama mundial y el apoyo de las autoridades de Kiev, que la consideraban una prisionera política, de las capitales europeas y de Washington.