El dictador norcoreano Kim Jong-un Reuters 163
El dictador norcoreano Kim Jong-un Reuters 163

A pocos días de la celebración del VII Congreso del Partido Comunista de Corea del Norte, el primero en casi cuatro décadas, el régimen de Kim Jong-un extrema las medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de inconveniente o manifestación en contra del Gobierno.


El VII Congreso del Partido de los Trabajadores se iniciará el 6 de mayo y Pyongang ya aumentó las inspecciones, los allanamientos, y reforzó la presencia policial en lugares históricos de la capital, según informó el portal surcoreano DailyNK, en base a fuentes del país vecino.


Las autoridades restringieron el tránsito desde otras regiones, y ordenaron a cualquier persona que esté viajando, ya sea por negocios o visitas, que regrese a su punto de origen. Además, todo altercado que tenga un ciudadano con las autoridades durante el Congreso será tratado como una ofensa política y castigado en base a tal delito.


La excesiva cautela reflejaría la intención del dictador Kim de hacer que el evento consolide el sistema de gobierno en el país. El portal inglés Independent agregó que el régimen prohibió bodas y funerales en el determinado período y minimizar las posibilidades de tener incidentes.


"Uno de los objetivos más importantes del Congreso es mostrarle al mundo entero la unión de nuestra gente", señaló Ri Su-yong, ministro de Relaciones Exteriores de Norcorea.


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