Por un penal ejecutado con personalidad por Rodrigo Mora, River se aprovechó nuevamente de la confusión reinante en Boca y celebró la victoria por 1 a 0 en un repleto estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. Así se apoderó de la Copa en disputado en el marco del tradicional desafío de preparación y se proclamó como gran ganador del verano, además de alimentar la mini crisis de su eterno contrincante.

En la etapa inicial, Xeneizes y Millonarios permitieron analizar el juego, a diferencia de lo ocurrido en Mar del Plata. Priorizaron la necesidad de imponer su estilo y se alejaron categóricamente de la violencia. De hecho, hubo que transitar varios minutos para que se diera la primera infracción del encuentro. Rápidamente, urgido por la obligación de redimirse por el último compromiso, el conjunto del Vasco Arruabarrena se hizo eje de la circulación del balón y atacó por los costados a su adversario, que cedió la iniciativa.

Andrés Chávez, el reemplazante del lesionado Daniel Osvaldo, fue importante con su movilidad por los costados e inteligente para asistir a Carlos Tevez en una clara situación de riesgo. El ex Banfield la bajó de cabeza al corazón del área, pero el Apache remató completamente desviado a los 12' con Marcelo Barovero desguarnecido a la espera de la decisión del ataque. En condiciones normales, Carlitos no fallaba. También completó una interesante performance Frank Fabra, el colombiano que debutó y se mostró incisivo por la banda.

A pesar de las dificultades en la mitad de la cancha por la férrea y atenta marca del doble cinco rival, el campeón de América se fue soltando sobre el epílogo del primer tiempo y creó dos chances que inquietaron sobremanera a Agustín Orion. A los 40', Mora empalmó una volea con fuerza que se perdió apenas desviado. Luego, cuando iban 44', un frentazo de Nacho Fernández se estrelló en el palo.

Ya en el complemento se observó una evolución de River, debido a que surtieron efecto las modificaciones incluidas por el Muñeco. Sebastián Driussi complicó a los defensores con su dinámica, Camilo Mayada reforzó la marca en el sector derecho y Gonzalo Martínez forzó un penal determinante, tal como había sucedido en la serie de Copa Libertadores. El ingresado Sebastián Palacios se lo llevó puesto dentro del área, Néstor Pitana sancionó correctamente y Mora canjeó por el tanto a 10' del cierre.

Si bien no abundaron las ocasiones de peligro, el Millonario mejoró ostensiblemente gracias al buen pie de Fernández y capitalizó al máximo la confusión del Xeneize, cuando parecía que el duelo moría sin la apertura del marcador. Tras la única emoción, no hubo manera de torcer el festejo de los comandados por Gallardo, que llegarán al arranque del campeonato local -ante Quilmes- bien envalentonados.

La impotencia tomó por asalto a los dirigidos por Arruabarrena, que cayeron otra vez en un Superclásico y carecieron de respuestas en un momento candente. El sábado próximo visitarán a Temperley y el miércoles 10 definirán la Supercopa ante San Lorenzo, con la urgencia de revertir el mal comienzo de año para apagar el malhumor generalizado que evidenciaron sus simpatizantes.

Estadio: Malvinas Argentinas
Árbitro: Néstor Pitana