Arturo Porzecanski: "Las acciones y bonos de la Argentina están caros"

"Tengo muchísima esperanza por el nuevo gobierno, pero la herencia es muy maldita. Hay que calmar las expectativas porque esto va a demorar meses o años para ser arreglado", señaló Arturo Porzecanski, uruguayo de origen pero que hace varios años reside en Nueva York.

Justamente, esa acumulación de problemas es lo que llevó a este economista a opinar que "los precios de los activos argentinos, tanto acciones como bonos, están demasiado caros. Por delante veo un camino largo y difícil, que por momentos también se volverá impopular".

Porzecanski, que en la década del 90 fue economista de ABN Amro para América Latina, consideró positivo el desembarco del flamante secretario de Finanzas, Luis "Toto" Caputo, en Nueva York días antes de asumir. Allí se reunió con el "special master" designado por el juez Thomas Griesa para llevar adelante la negociación con los "holdouts", y también tuvo encuentros con distintos bancos de inversión.

De acuerdo a su visión, la falta de arreglo de la deuda en default plantea dudas respecto a la posibilidad de recibir un importante paquete de financiamiento de parte de bancos internacionales. "Así como el gobierno anterior no podía colocar deuda afuera porque los holdouts trababan esa posibilidad, ahora podría suceder algo parecido. Es probable que los fondos más grandes opten por una tregua, pero hay muchos otros inversores que podrían recurrir a los tribunales de Griesa para pedir que esos dólares destinados a financiar al Gobierno deben tener como destino el pago de las deudas en default".

Esta situación podría acelerar incluso la negociación con los holdouts, ya que de lo contrario resultaría complejo diseñar una operación que involucre fondos provenientes de Nueva York.

Por último, el economista consideró que los primeros dólares a los que apuntará la administración macrista son los de los propios argentinos. "En una primera etapa la Argentina deberá vivir con lo suyo, incentivando las liquidaciones del agro y buscando los dólares que los propios argentinos han fugado en los últimos años".