La vida de Christoph Waltz cambió radicalmente tras conocer a a href="https://www.infobae.com/" rel="noopener noreferrer" Quentin Tarantino/a. Con una larga carrera en su país natal y Alemania, no fue hasta que se puso en la piel del terrorífico Coronel Nazi en Bastardos sin Gloria, que su rostro se hizo mundialmente conocido. Ese papel, el de Hanz Landa, un impecable cazador de judíos, le valió un premio Óscar y un sin número de ofrecimientos de diversos estudios y directores.
Tras ganar otro premio de la Academia, gracias a su segunda colaboración con Tarantino en Django sin cadenas, Waltz encarnó papeles a las órdenes de varios realizadores de culto como a href="https://www.infobae.com/" rel="noopener noreferrer" Tim Burton/a o Roman Polanski.
Ahora le llega el turno de ponerse en la piel de Franz Oberhauser, uno de los villanos más míticos de la saga Bond, el líder de la pérfida asociación S.P.E.C.T.R.E. que da título a la película.
El intérprete de 59 años de edad no se reconoce fanático de la serie creada por Ian Fleming pero reconoce que la cultura alrededor del personaje es muy grande e integrarse a ese universo significó todo un reto.
En México, el intérprete nos recibió a solas en un alto del rodaje, para adelantarnos detalles de esta aventura número 24 del agente "al servicio de su Majestad".