Esta semana, un grupo compuesto por periodistas, escritores y filósofos argentinos emitió un comunicado denunciando la "trampa del victimismo de Hamas" en el conflicto en la Franja de Gaza y advirtiendo de una "grosera campaña anti-israelí", haciendo hincapié en el "derecho de legítima defensa" que asiste a Israel.
Uno de los firmantes, el reconocido escritor cordobés Marcos Aguinis ("La gesta del marrano", "Pobre patria mía"), habló con Infobae sobre qué lo llevó a salir en defensa de Israel, las posturas "totalmente equivocadas" del gobierno nacional acerca de la crisis en el enclave palestino, y cuál es la salida para alcanzar la paz.
Lo sentí como una obligación moral para enfrentar el estallido de judeofobia en todas partes, que surge de una interpretacion equivocada del conflicto. La verdadera víctima aquí es el estado de Israel. Mientras Hamas ha jurado borrarlo del mapa y asesinar a toda su población, Israel es falsamente acusado de ser el victimario, sin tener en cuenta que ha estado recibiendo misiles que apuntaban contra su población, en los centros más densamente habitados del país. Esto no ha causado los estragos que Hamas deseaba gracias a que Israel desde hace tiempo viene invirtiendo una gran cantidad de dinero en refugios, y ha creado el sistema Cúpula de Hierro para destruir misiles en el aire. Si esto no existiese, no tendríamos 1800 víctimas en Gaza sino posiblemente ciento de miles de israelíes muertos en su propio territorio.
Absolutamente. Hay una judeofobia muy firme, muy arraigada, especialmente en Europa, que tiene casi dos mil años de antigüedad y siempre vuelve a aparecer cuando Israel se encuentra inmerso en algún conflicto. Esto es tan así que incluso se ha visto cómo en forma bastante inconsciente se acentúa que hay niños entre las victimas de la intervención en Gaza, evocando esa acusación medieval muy frecuente que consistía en atribuir a los judíos el placer de degollar a niños cristianos para beber su sangre. Incluso en Europa hubo lugares donde se gritaban cosas tan espantosas como: "Hamas Hamas, los judíos a la cámara de gas". Mas elocuente que eso, imposible.
Totalmente equivocadas, ya que se ponen al servicio de una tendencia mundial, que se ha hecho muy intensa en el último tiempo, que es siempre echarle la culpa a Israel, sin buscar la responsabilidad en la otra parte. Permanentemente se le exige renuncias, se le exige un comportamiento moral extremo, mientras a la otra parte no se le exigen ni renuncias ni un comportamiento moral. A Hamas no se le exige que borre de sus estatutos su objetivo de eliminar a Israel de la faz de la Tierra, por ejemplo.
No, las fronteras del 67 nunca han existido, es un grave error ese, son líneas del cese del fuego. Después de la Guerra de los Seis Días, Israel ocupó los territorios que no pertenecían a un estado palestino, sino a Jordania, que había incorporado a Cisjordania a su territorio y nunca se reclamó de construir allí un estado palestino independiente, ni una sola vez. Pero cuando Israel ocupó esas tierras, entonces se las empezó a exigir a Israel. que ha aceptado el reclamo. Pero para que ceda esos territorios, tiene que haber de la otra parte una voluntad de paz. En las negociaciones de Camp David, que coordinó el entonces presidente Bill Clinton, Israel aceptó todas las exigencias palestinas. Entregaba Cisjordania, Jesuralén oriental, todo, pero (Yasser) Arafat no aceptó. Clinton se puso muy nervioso y le dijo: "Bueno, proponga usted algo", y Arafat no propuso nada, porque no quería un estado palestino independiente, lo que quería era que desapareciese Israel.
Por supuesto, porque es la única manera de conseguir la simpatía universal, y es una situación inmoral. Fíjese que los palestinos jamás pudieron tener una autonomía palestina, no hubo nunca en la historia un gobierno palestino autónomo en esa zona. Gracias a que Israel ocupó esos territorios, y debido a los Acuerdos de Oslo, cuando parecía que se avanzaba hacia la paz, Israel permitió y accedió a que haya una Autoridad Nacional Palestina. Han avanzado como nunca lo hicieron antes los palestinos, y todo ha sido gracias a Israel. Podrían avanzar más, hacia un estado independiente, pero para eso tienen que mostrar una voluntad de paz.
Este conflicto solo se va a poder terminar cuando Gaza sea gobernada por las Naciones Unidas o un organismo internacional neutro, que controle los enormes ríos de dinero que llegan ahí para ayuda humanitaria. Esos fondos tienen que destinarse a construir fábricas, universidades, hospitales y hoteles, y no en construir túneles o comprar armas. Estoy convencido de que esto se termina cuando haya una presión internacional firme para que Gaza se convierta en la Costa Azul del Mediterráneo oriental.
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