Las autoridades de Ocala, ciudad ubicada en el condado de Marion, impiden llevar los pantalones caídos cinco centímetros por debajo de la cintura. Los residentes que se rebelen podrían enfrentarse a una multa de $500 dólares y hasta seis meses de cárcel por infringir la normativa, informó el medio local The Ocala Star-Banner.
El Ayuntamiento aprobó la ordenanza, con cuatro votos a favor y ninguno en contra, que prohíbe a cualquiera personas llevar "los pantalones caídos de manera que exponga la ropa interior o parte de las nalgas".
Se trata de la segunda vez que la concejal Mary Rich solicita la aprobación de una normativa de este tipo, que afecta tanto a hombres como a mujeres, según recoge el citado medio.
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