A fines de este mes vencen los mandatos de tres directores del Banco Central. Dos de ellos tienen la suerte echada. Pero hay una que mantendría su sillón en Reconquista 266. Se trata de Gabriela Ciganotto, directora y vicepresidenta segunda de la entidad. Pero ese no es el dato relevante. Sí lo es el hecho de que esta contadora ostenta la credencial de ser "amiga personal" de Cristina Fernández de Kirchner. En el entorno K siempre se habló de Ciganotto como "pingüino pura" y fue protegida por la Casa Rosada.