Reuters 163
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El mandatario Barack Obama, afirmó estar en línea con Berlín para lograr "un acuerdo político" en Siria, de tal forma que se ponga en marcha un "proceso de transición" y que el país esté "unido y en paz".

El presidente estadounidense realizó estas declaraciones en la rueda de prensa que siguió a su reunión con la canciller alemana, Angela Merkel, en la que reiteró que está convencido del uso de armas químicas en Siria, por lo que invitó al régimen de Bashar al Assad a que deje ingresar a los inspectores de la ONU.

En línea con el pronunciamiento del G-8 sobre el país árabe sostuvo que los Estados Unidos quieren una Siria "no sectaria, democrática y legítima", al tiempo que advirtió que "el derramamiento de sangre debe terminar" en el país árabe, donde murieron más de 90.000 personas desde el inicio de la represión y los combates.

Obama aseguró que toda la asistencia política y militar tiene el propósito de ayudar "a la estabilización en Siria". "No queremos participar en otra guerra, lo que queremos es acabarla", agregó, y dijo que una transición necesita que Al Assad no esté en el poder.

El Presidente se negó, sin embargo, a precisar qué tipo de ayuda estadounidense le fue prometida a la oposición siria, después de que responsables de su gobierno dieran a entender que se podría tratar de un suministro de armas ligeras.

"No puedo y no voy a comentar los detalles de nuestros programas relacionados con la oposición siria", declaró Obama.

Por su parte, Merkel señaló que "no es política de Alemania enviar armas a países donde hay levantamientos civiles", aunque reiteró su apoyo a "la oposición (siria) que ha trabajado por los intereses de los sirios en el terreno y esperamos que pueda ganar mayor legitimidad".