El Papa pidió que los sacerdotes sean pastores con olor a oveja

 AFP 162
AFP 162
 Reuters 162
Reuters 162
 Reuters 162
Reuters 162
 EFE 162
EFE 162
  162
162

Como obispo de Roma, el papa Francisco ofició la Misa Crismal, que marca el comienzo del Triduo Pascual en este Jueves Santo. Por la tarde, presidirá la Misa de la Cena del Señor en una cárcel de menores. Será a las 13, hora argentina.

Jorge Bergoglio pidió a los sacerdotes que sean "pastores con olor a oveja en medio del rebaño" y volvió a pedir que la Iglesia "salga hacia la periferia" tal como lo había hecho en su primera Audiencia General, celebrada ayer.

      

"

Al buen sacerdote se lo reconoce por cómo anda ungido su pueblo. Cuando la gente anda ungida con óleo de alegría se le nota

", aseguró el Pontífice durante la homilía que terminó a las 7, hora de la Argentina.

Dentro de las celebraciones de hoy habrá algunos cambios, propios del estilo de Bergoglio. La Cena del Señor, donde se realiza el lavado de pies, no se llevará adelante en la basílica de San Juan de Letrán, como es la tradición.

Por el contrario, el Papa se trasladará hasta la cárcel de menores de Casal del Marmo, en las afueras de Roma, a las 17, hora de Italia, las 13, hora argentina.

Allí, se realiza el lavado de pies a doce personas imitando lo realizado por Jesús con los apóstoles, por lo que el Papa limpiará los pies de doce niños recluidos en ese centro, de confesiones religiosas diferentes.

Según informó el Ministerio de Justicia italiano, en ese centro se encuentran detenidos 46 jóvenes, de ellos 35 varones y once mujeres. Los italianos son ocho y el resto extranjeros, en su mayoría norteafricanos y eslavos.

Benedicto XVI también visitó ese centro de reclusión de menores y celebró misa allí el 19 de marzo de 2007.

Mañana, Viernes Santo, Francisco presidirá en la basílica de San Pedro del Vaticano la Pasión del Señor y por la noche acudirá al Coliseo de Roma para el tradicional Vía Crucis.

El sábado 30 de marzo celebrará en la basílica de San Pedro la Vigilia Pascual, y al día siguiente, 31 de marzo, el Domingo de Resurrección, oficiará la Misa de Resurrección e impartirá la tradicional bendición "Urbi et Orbi" (a la ciudad de Roma y a todo el mundo).

El lunes, 1 de abril, festivo para la Iglesia, rezará el Ángelus desde la ventana de su apartamento que da a la plaza de San Pedro.