Rusia puso el control del juego, pero Grecia aprovechó sus oportunidades, se defendió bien y dejó afuera del torneo a los favoritos del grupo A.
Los de Advocaat lo intentaron, aunque poco tuvieron que ver con esa Rusia que goleó a la República Checa en el primer partido de la Eurocopa, chocaron una y otra vez contra una buena defensa griega, hasta que en el descuento de la primera parte llegó el gol de Grecia tras un error de la defensa rusa.
Los helenos arrancaron el partido con fuerza, conscientes de la necesidad de una victoria para optar a los cuartos, siempre con Samaras como su referente para lanzarse al ataque.
En ese potente arranque, los de Santos crearon una buena ocasión con un gran cabezazo de Katsouranis en un córner, que obligó al arquero Malafeev a hacer uso de sus reflejos.
Poco duró la ofensiva griega, que tras los primeros minutos cedió el control del balón a los dirigidos por Advocaat, que tomaron el mando y comenzaron a acercarse con peligro al arco rival.
El control ruso del juego se tradujo en una buena ocasión para Arshavin, quien remató desde el área chica, pero el balón salió muy centrado por fortuna para Sifakis, y en una buena cantidad de disparos que salieron desviados o fueron bien atajados por el arquero griego.
El ataque de Rusia llegaba por el centro y la banda derecha, con Arshavin y el exsevillista Kerzhakov como referentes, mientras Grecia se replegaba para cerrar espacios y salir de contragolpe.
Así, Rusia puso el juego durante la mayoría del partido, hasta que en una jugada aislada provocada por un mal despeje de Zirkhov en el minuto 47 le cayó al experimentado Karagounis, quien desde la banda derecha se plantó en el arco rival y no perdonó el mano a mano con Malaféev.
El gol heleno recordó a la actuación griega en la Eurocopa de 2004, cuando con un juego defensivo y poco vistoso supieron aprovechar los errores rivales para hacerse con el Campeonato.
En la segunda parte se repitió el mismo escenario, con Rusia dominando, insistiendo en atacar pero estrellándose una y otra vez contra una Grecia que defendió con mucho orden, concentración y seguridad.
Siempre de contra, los griegos reclamaron un penal en el minuto 15 del complemento a Karagounis e incluso pudieron lograr el 2-0 con una tiro libre ejecutado por Tzavellas que dio en el palo.
La victoria de Grecia la clasifica para cuartos como segunda del grupo A, en el que la República Checa, que se impuso a Polonia (0-1) pasa como primera.
Síntesis del partido:
Grecia: Sifakis; Torosidis, Papastathopoulos, Papadopoulos, Tzavellas; Katsouranis, Maniatis; Salpingidis (Ninis, min. 82), Karagounis (Makos, min. 66), Samaras; Gekas (Holebas, min. 63).
Rusia: Malaféev; Anyukov (Izmayov, min. 80), Ignashévich, Berezutsky, Zhirkov; Shirókov, Denísov, Glushakov (Pogrevnyak, m.71); Dzagóev, Arshavin y Kerzhakov (Pavlyuchenko, m.47).
Gol en el primer tiempo: 47m Karagounis (G).
Árbitro: Stéphane Lannoy (FRA).
Estadio: City Stadium, Wroclaw (Polonia).