"Está todo solucionado". Con esas escuetas palabras respondió Fernando Lugo a la pregunta de un periodista sobre el reconocimiento de Ángel, un niño de 10 años fruto de una relación que mantuvo con la enfermera Narcisa Delacruz de Zárate. El mandatario -que hasta ahora no se había referido al caso en público- aceptó su paternidad la semana pasada luego de que la mujer hiciera pública su demanda en medios de comunicación.
Se trata del segundo hijo que reconoce el presidente. En 2009 se vio obligado a admitir que es el padre de Guillermo Armindo (5 años), que nació de su unión con Viviana Carrillo cuando se desempeñaba como obispo de la diócesis católica de San Pedro, en el departamento del mismo nombre.
Lugo se pronunció, además, sobre otras dos demandas de paternidad que tiene en su contra. "Serán bienvenidos", afirmó al ser consultado sobre si más niños resultan ser sus hijos. "Ojalá. Todos sean bienvenidos", insistió en tono jocoso.
El ex obispo católico, de 60 años, afronta dos procesos en el Juzgado del Menor, entablados por Benigna Leguizamón (de 30 años) y Hortensia Morán (de 41). Ambas reclaman que reconozca a sus hijos Lucas Fernando (de 9 años) y Juan Pablo (de 4), pero la defensa del mandatario se resiste a hacerlo.
En el caso del hijo de Hortensia, el presidente se sometió a la prueba de ADN y ésta dio negativo, pero la mujer pidió la nulidad porque la extracción de sangre coincidió con el tratamiento de quimioterapia realizado al mandatario por un cáncer linfático que padece.