Según informa la BBC, el fármaco se llama Tabex y fue creado en la entonces Unión Soviética tras informes de soldados que decían que fumaban hojas del árbol de Laburnum para satisfacer sus ansias de tabaco. La pastilla se basa en la citosina, un derivado de esa planta.
El medicamento se usa desde entonces en Europa central y oriental. Existen informes que revelan que unos 20 millones de fumadores la han usado en la región. Sin embargo, nunca contó con una licencia de comercialización en Europa occidental ni en América. Pero esa situación podría cambiar.
La efectividad de la píldora fue puesta a prueba por el Centro de Investigación de la Conducta Sanitaria de la Universidad de Londres y sus resultados se dieron a conocer en la New England Journal of Medicine y luego fueron recogidos por la BBC. Para el estudio, realizado en Polonia, se tomaron en cuenta 1.542 casos: el 8,4% de los que tomaron entre dos y seis tabletas del fármaco al día durante 25 días logró dejar de fumar durante un año, mientras que sólo el 2,4% de quienes recibieron un placebo dejó de fumar.
Los investigadores confían en que esos resultados abran la puerta para que se realicen ensayos clínicos más amplios y, de ser positivos, poder pedir la aprobación para que se comercie en los Estados Unidos, Europa y Japón.
Los beneficios del medicamento son comparables con los de otros tratamientos, pero la ventaja de éste reside en su precio. "Comparado con otras farmacoterapias para la cesación de tabaquismo, el bajo costo de la citisina -unos US$ 0,18 por pastilla- podría convertirlo en un tratamiento accesible para la cesación avanzada de fumar", dijo el profesor Robert West, director del estudio.
Según la BBC, el costo de tratamientos similares ronda los 300 dólares durante unas 12 semanas; la utilización de parches implica un gasto de alrededor de 100 dólares al mes. El Tabex, por su parte, tendría un valor de entre 5 y 18 dólares al mes, por lo que se volvería muy útil para países en desarrollo, en donde vive la mayoría de los fumadores del mundo.