Chris Staniforth murió en una ambulancia camino al hospital local y los médicos confirmaron que el joven falleció por una trombosis originada por estar largos períodos en actividad sedentaria.
Según el relato de su padres, el joven pasaba horas sentado frente a la pantalla de su xBox, donde jugaba a programas como "Halo. Vivía para ese juego. Su larga presencia delante a su consola de juegos deterioró su rendimiento físico.
La víctima colapsó durante esa charla, en medio de la calle, frente a un Centro de Trabajo donde acababa de tener una entrevista.