La tragedia de Air France habría respondido a un fallo técnico

Mientras continúan las escuchas de la caja negra, una nueva hipótesis acerca del accidente  publicada por la revista alemana Der Spiegel en su edición de hoy, afirma que pudo haberse tratado de un error técnico, y no sólo humano. Los fabricantes del avión, nuevamente en la mira

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Un dato revelador que surge de la escucha de la caja negra del Airbus 447 de Air France podría cambiar el curso de la investigación sobre la tragedia: el piloto Marc Dubois, de 58 años de edad, no se encontraba en la cabina al momento en que las alarmas comenzaron a sonar.

La hipótesis fue publicada por la revista alemana Der Spiegel en su edición de hoy, y pone otra vez en el centro de la cuestión a los fabricantes de la aeronave. Los mismos habían sido exculpados hasta el momento, a raíz de la teoría predominante, que adjudica el accidente a un error humano.

Desde la semana pasada, investigadores de la Oficina Civil de Seguridad en la Aviación (BEA) analizaron las grabaciones de voz de la cabina. Y de esa escucha surge que los errores fueron tanto humanos como técnicos.

Los registros indican que Marc Dubois no se encontraba en la cabina cuando comenzaron los problemas. En la grabación se oye como el piloto se apresuró a regresar y dio instrucciones a sus dos copilotos sobre cómo salvar la aeronave, que cuatro minutos después se estrellaba en el Atlántico.

Esta versión aporta una nueva perspectiva a los investigadores del caso, que tan sólo 24 hs después que hubiese comenzado la escucha de las cajas negras sugirieron que era probable que se haya tratado de un error en la destreza del piloto.

Pero, la investigación a fondo aportó el dato que, aunque el hecho que el piloto no estuviera al mando de la nave pueda ser considerado un error, fue la aeronave -en piloto automático al momento de atravesar la tormenta- la que mostró un "comportamiento extraño".

Parecía hasta el momento que había sido la tripulación del vuelo AF 447 quien lo había dirigido al  centro de la tormenta. Pero, la trayectoria de vuelo informada en las grabaciones demuestra que, hasta el instante de la tragedia, los pilotos habían tratado de hallar el camino más seguro.

No obstante, la zona de "convergencia intertropical" sobre el Atlántico permite que se gesten tormentas difíciles de predecir. "Grandes cantidades de agua son absorbidas a grandes alturas, transformándose en cristales de hielo difíciles de detectar para los radares", informa Spiegel.

Luego, la reacción del avión, que trató de elevar su altura a partir del fallo de los velocímetros, también se trataría de una decisión de la computadora a bordo, que interviene cuando el vuelo atraviesa situaciones críticas.