El insólito episodio se registró ayer en el cielo del microcentro porteño, cuando Pitocco sobrevoló en un parapente impulsado por un motor.
Según dijo, fue para cumplir el sueño de evitar el agobio del tránsito porteño. Sin embargo, toda la maniobra fue un acto publicitario de la reconocida marca de bebidas energizantes, que ya había realizado este tipo de campaña publicitaria en otros países.
Debido a esto, fue detenido por "violación al espacio aéreo", considerado un delito federal. El artículo 190 del Código Penal establece penas de2 a8 años de prisión para los que ejecuten actos que pongan en peligro a una aeronave.
Aunque Pitocco aclaró: "En todo momento fue un vuelo controlado. Se hizo lo que estaba planteado. No quise afectar la seguridad de nadie. No soy un improvisado ni un loquito". Hasta el momento sigue detenido.
Hernán Pitocco, de 31 años, dijo que "la idea era reflejar el sueño de cualquiera que está atrapado en el tránsito y poder salir volando". El hombre, oriundo de Córdoba, conocido por realizar acrobacias en parapente en una disciplina profesional, fue detenido por efectivos dela Prefectura NavalArgentina cuando aterrizó en el dique 3 de Puerto Madero.
La detención se produjo a las 9, cuando aceptó su arresto en forma pacífica tras bajar sobre la calle Pierina Dalessi al 800. Pitocco había despegado en avenida 9 de Julio, entre Venezuela y Belgrano, y sobrevoló el Teatro Colón, el Obelisco y el ministerio de Desarrollo Social, informaron a DyN fuentes de Prefectura Naval y dela Policía Federal.
En diálogo con C5N, Carlos Rinzelli, comandante piloto de Austral, dijo que la maniobra "fue un intento de homicidio" y que el hecho "pudo haber sido una tragedia", debido al control limitado que permite el vuelo en parapente y porque "lo hizo en una zona prohibida". "No creo que haya pedido permiso para realizar el vuelo, aunque creo que no se lo hubieran dado", añadió el piloto.