Este miércoles 5 de enero se concretó el recambio legislativo en Venezuela, y tanto el oficialismo como la oposición realizaron multitudinarias marchas. Para evitar enfrentamientos, la Guardia bolivariana salió a las calles de Caracas, y con ellos aparecieron las controvertidas "garras de hierro" (ver foto).
Se trata de una cadena con una especie de garfio en su extremo, con el que se enganchan los objetos incendiados que obstaculicen la vía, como neumáticos, bolsas de basura u otros objetos. Según las autoridades, este instrumento va siempre acompañado de un extintor para sofocar las llamas.
Aun cuando desde el gobierno de Hugo Chávez aseguran que las garrampiñas no se usan contra los manifestantes, el diario El Nacional denunció la práctica en varias oportunidades. "Guardia Nacional Bolivariana usa garra de hierro para reprimir", decía una de sus portadas.
"La Guardia Nacional Bolivariana está para custodiar al pueblo, incluso en las protestas pacíficas que tienen lugar en el país, y en ningún momento para causarle algún daño", respondieron escuetamente las autoridades.