La información surgió de una extensa y detallada investigación de la agencia de noticias AP, de los Estados Unidos. En el cable se reseña que la nueva fórmula para obtener metanfetaminas involucra una botella de dos litros de soda, unos puñados de píldoras para el resfrío y algunas sustancias químicas nocivas. Se agita la botella y la volátil reacción produce una de las drogas más adictivas del mundo.
Hace sólo unos años, fabricar metanfetaminas requería un complicado laboratorio, con mugrientos contenedores hirviendo a fuego lento sobre flamas, latas de líquidos inflamables y cientos de píldoras.
El proceso despedía olores nauseabundos, en ocasiones generaba explosiones y era tan difícil de disimular que los distribuidores frecuentemente "cocinaban" sus drogas en áreas rurales.
Pero ahora los usuarios están haciendo sus propias metanfetaminas en pequeños lotes gracias a un método mucho más rápido, barato y sencillo con ingredientes que pueden ser acarreados en una mochila y mezclados en el camino.
El procedimiento "agita y hornea" se ha vuelto popular porque requiere un número relativamente bajo de píldoras del descongestionante pseudoefedrina, una cantidad obtenida fácilmente aún bajo las más estrictas leyes contra las metanfetaminas adoptadas en todo el país para restringir compras de grandes cantidades de algunos medicamentos contra el resfrío.
Una revisión realizada por The Associated Press a decomisos de laboratorios, así como entrevistas con funcionarios estatales y federales, halló que el nuevo método se está esparciendo rápidamente por los EEUU y está contribuyendo a un incremento en el número de casos de metanfetaminas después de años de declive en los arrestos.
La nueva fórmula da al traste con la gran cantidad de objetos en los típicos laboratorios de metanfetaminas y puede convertir el asiento trasero de un automóvil o un baño en una fábrica de drogas. Algunos adictos incluso han fabricado la droga mientras conducían.
Las píldoras son machacadas, combinadas con algunas sustancias químicas de uso hogareño y luego agitadas en la botella de soda. No se requiere de fuego.
"Si hay un poco de oxígeno en la botella, tiene una propensión a causar una bola de fuego gigante. Si les falla la suerte, puede provocar una reacción muy devastadora", dijo el sargento Jason Clark de la División de Control de Drogas y Delitos de la Patrulla Estatal de Carreteras de Missouri.