Monseñor Girotti explicó que la percepción popular capta actitudes pecaminosas que afectan los derechos individuales y sociales. Ante todo, en el campo de la bioética, donde no podemos dejar de denunciar algunas violaciones de fundamentales derechos de la naturaleza humana, a través de experimentos y manipulaciones genéticas, cuyos resultados son muy difíciles de controlar.
"Otra área social es la de la droga, a través de la cual se debilita la psiquis y se oscurece la inteligencia, dejando a muchos jóvenes más allá del circuito eclesial", dijo el responsable del Penitenciario Apostólico, el obispo Gianfranco Girotti, en una entrevista con el diario vaticano
.
Girotti dijo también que uno de los nuevos males que la Iglesia quiere combatir como pecado social abarca cuestiones ecológicas. Benedicto XVI pidió la protección del medio ambiente y afirmó que los cambios climáticos se han convertido en una cuestión de gran importancia para la humanidad.
El diario vaticano consultó a monseñor Girotti sobre lo que refiere a los pecados cometidos por los mismos sacerdotes, a lo que señaló que no se puede subestimar la gravedad de una serie de fenómenos que recientemente han sido denunciados y que llevan consigo los aspectos de fragilidad humana e institucional de la Iglesia. La Iglesia reaccionó y continuará reaccionando con rigurosas intervenciones e iniciativas para tutelar su imagen y por el bien del pueblo de Dios.