Un empresario estafó a un jugador de 11 años

Un matrimonio cordobés denunció haber sufrido una "pesadilla" en España, durante varios meses, tras ser engañados por los representantes de su hijo mayor, considerado un incipiente "crack"

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 Gentileza Lavoz.com.ar 162
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El chico, llamado Laureano, oriundo de la localidad de Pozo del Molle, llegó a firmar contrato por cuatro años con el Espanyol de Barcelona y fue tentado para jugar en la selección infantil española, oferta que desechó para cumplir su sueño de vestir, en alguna oportunidad, la albiceleste.

No obstante, la familia debió retornar a Córdoba por las penurias económicas que sufrió.

Según Walter Ludueña, el padre del chico, le habían ofrecido una casa amueblada y un trabajo por 1.200 euros, pero el hombre recibió un contrato de 750 euros, cuando debía pagar 900 de la misma moneda por la casa, por lo que la situación tuvo que ser remediada por el Espanyol.

"El club se portó bien, cumplió con todo. Ellos nos ayudaban", sostuvo el hombre en declaraciones al diario La Voz del Interior.

La historia había comenzado en febrero del año pasado cuando el chico, de un singular talento para convertir goles, fue tentado, a través de empresarios "cazatalentos", a realizar pruebas en Real Madrid, Barcelona y Espanyol, mientras rechazaba ofertas para incorporarse a algunos de los grandes de Buenos Aires, como Boca y River.

Tras un viaje a Barcerlona del padre del chico y un empresario, el menor recibió una oferta formal del Espanyol y viajó, junto a otro chico de su edad, Gastón, oriundo de Villa del Rosario.

Dos meses más tarde, con la promesa de un buen pasar bajo el brazo formulada por el empresario y otro representante, los padres del chico, junto con su hermanito de cinco años y una beba de un año y medio, partieron a España.

El primer inconveniente surgió apenas pisaron suelo español, ya que fueron demorados durante cuatro horas por autoridades de Migraciones españolas.

Las autoridades locales argumentaron que la demora se debió a que "los representantes no aportaron los papeles a tiempo".

Una vez que lograron establecerse en Barcelona, las cosas le fueron bien al chico en el plano futbolístico, ya que convirtió once goles en igual cantidad de partidos y fue convocado a un amistoso de la selección infantil española en las Islas Canarias, al que no accedió por miedo a no poder jugar nunca en un combinado argentino.

Sin embargo, la familia no pudo afirmarse económicamente y la estadía en España se hizo insostenible.

En un primer momento, cuando intentó rescindir el contrato y volver a la Argentina, en el Espanyol le pidieron 50 mil euros para hacerlo.

Para Walter Ludueña, la objeción surgió porque los empresarios le dijeron al club que la familia volvía, porque Boca había ofrecido 750 mil dólares por los derechos sobre el chico.

La situación se destrabó y ahora Laureano volvió a jugar en el club Fundación Pozo del Molle y su progenitor pide que "cualquier padre que reciba una oferta por su hijo, lo piense y consulte muy bien".