Brasil empató el viernes 1-1 con Inglaterra en un partido amistoso en el nuevo estadio Wembley. Diego anotó a los dos minutos de los descuentos para darle el empate a Brasil, en el primer partido de la selección inglesa en Wembley.
El capitán inglés John Terry abrió el marcador a los 68 minutos al cabecear un certero tiro libre de David Beckham, quien regresó al plantel por primera vez desde la Copa del Mundo del año pasado.
Hasta los goles, los mayores vítores del estadio fueron para Beckham, uno de los mejores jugadores contra Brasil. El volante le dio tres buenos pases a Michael Owens, y pateó un tiro libre que salió apenas desviado.
La concurrencia aplaudió cada vez que Beckham pateó un tiro libre, un tiro de esquina o tocó el balón, y lo despidió con una ovación de pie cuando fue reemplazado a los 77 minutos.
"Yo lo traje de regreso al equipo porque él está jugando bien", dijo el director técnico de Inglaterra, Steve McClaren. "David Beckham es un jugador que cuando está jugando bien, no hay nadie en el mundo mejor por la banda derecha. Y hoy lo demostró".
El gol de Terry y el desempeño de Beckham animaron un partido con pocas acciones, especialmente en un primer tiempo en el que los arqueros fueron meros espectadores.
Diego, un suplente de último momento, acalló las celebraciones locales cuando restaba un minuto de los descuentos al cabecear un centro de Gilberto Silva.
Ronaldinho y Kaká comenzaron en la alineación titular del técnico Dunga, pero tuvieron pocas oportunidades. Ambos fueron convocados a pesar de que no disputarán la Copa América que comienza el 26 de junio en Venezuela.
Cada derribo defensivo y cada tropiezo parecieron crear nuevos hoyos en el césped. Las fuertes lluvias del mes pasado y tres partidos en tres días el fin de semana pasado dejaron el terreno en malas condiciones.
Eso significó que los defensores pudieron deslizarse fácilmente y permitió a Steven Gerrard hacer una jugada crucial al borde del área para frenar a Kaká, que la semana pasada ganó la Liga de Campeones con el Milán.
Inglaterra aprovechó el partido como preparación para el importante encuentro de clasificación ante Estonia por la Eurocopa 2008, que los ingleses deben ganar para aumentar sus probabilidades de pasar al torneo en Austria y Suiza.