Un Boca Juniors repleto de juveniles y un Quilmes con profesionales pero igual de improductivo, concretaron esta tarde en la cancha de San Lorenzo de Almagro un 0 a 0 al que será mejor olvidar lo más pronto posible.
Quilmes empezó mejor, ganando la pelota con relativa comodidad. A los 3 minutos, un córner enviado por Leandro Benítez desde la derecha se cerró y exigió al arquero de Boca, Ezequiel Medrán. En tanto que un minuto más tarde, el colombiano Andrés Pérez, desde afuera del área, estremeció el travesaño.
Pero la potencia del elenco que conduce Humberto Zucarelli pareció agotarse en apenas un cuarto de hora y desde entonces, Boca equilibró las acciones. A los 15 minutos fue Eduardo Casais, uno de los tantos juveniles que presentó el conjunto que hizo las veces de local en el estadio de San Lorenzo, quien hizo vibrar el horizontal con un derechazo.
La jugada continuó tras el rebote, cuando Mauro Boselli, absolutamente sólo, cabeceó a las manos de Marcelo Pontiroli.
Sobre los 22, Pablo Ledesma jugó para la diagonal de Edgar Espíndola y el zurdazo débil del delantero fue controlado por el arquero cervecero.
Esto fue prácticamente lo último digno de mención del primer capítulo, porque en los 20 minutos finales jugaron de área a área, sin profundidad y con una leve superioridad boquense en el control de la pelota, aunque con dificultades para llegar al arco defendido por Pontiroli. Sólo se registró un cabezazo desviado del propio Boselli ya cerca del final.
Ante las pocas emociones que ofrecía el partido, el interés estuvo más concentrado en los desórdenes producidos en la tribuna de Quilmes que en la cancha. Los incidentes comenzaron con unos 30 vándalos golpeando a un sólo rival y terminaron con una lucha cuerpo a cuerpo entre los hinchas y la policía, que por suerte no se prolongó demasiado.
Si la etapa inicial había tenido poco de atractivo, menos lo tuvo la segunda, en la que los jugadores de Quilmes ni siquiera parecieron esforzarse, mientras que los juveniles de Boca se mostraron más activos, pero casi igual de impotentes.
A los 6 minutos, a Andrés Pérez le quedó un rebote en el área pero su remate débil fue directo hacia las manos de Medrán. Boca estuvo cerca del gol a los 16, con un interesante zurdazo de Edgar Espíndola, desde afuera del área que Pontiroli envió al córner.
Volvió a inquietar Boca a los 21, con un tiro libre de Matías Donnet que alcanzó a manotear el arquero hacia su palo izquierdo.
La visita recién volvió a llegar, a los 39, con un tiro libre de Leandro Benítez levemente desviado.
Quilmes sumó un delantero con el ingreso de Pablo Bastianini, pero no logró ser más peligroso, como tampoco lo consiguió Boca con las entradas de Rodrigo Palacio y Guillermo Barros Schelotto, dos de los profesionales que tenía en el banco para "hacer numero".
Síntesis
Boca Juniors: Medrán; Fernando Acosta, Silvestre, Matellán y Matías Cahais; Donnet, Eduardo Casais, Ledesma y Escalada; Espíndola y Boselli. DT: Abel Alves.
Quilmes: Pontiroli; Trullet, Alayes, Desábato y Saavdera; Diego Torres, Andrés Pérez, Medina y Benítez; Pablo Sánchez y Vélasquez. DT: Humberto Zuccarelli.
Cambios en el segundo tiempo: 22m. Bastianini por Sánchez (Q), 31m. Palacio por Escalada (BJ), 33m. Peñalba por Pérez (Q), 37m. Barros Schelotto por Espíndola (BJ) y 43m. Baiano por Acosta (BJ) y Lastagaray por Velásquez (Q). Amonestados: Matellán y Ledesma (BJ). Desábato (Q). Arbitro: Oscar Sequeira. Cancha: San Lorenzo (local Boca). Recaudación: 25.837 pesos.