Varios países del mundo son conocidos y visitados por los bosques, aunque la flora esté desapareciendo. La Amazonia, las selvas vírgenes colombianas y hasta el Impenetrable en el territorio chaqueño de la Argentina dan oxígeno y vida.
En territorio colombiano, casi el 50% de la superficie el está cubierta por grandes selvas vírgenes.
En Asia, La Hulun Buir Meng fue designada por los chinos como una de las seis zonas prioritarias para el desarrollo del turismo. Ubicada en Mongolia, fue presentada como un itinerario de praderas del Turismo Ecológico 99. Las montañas Xing'an Mayor, también en la región asiática están cubiertas por selvas vírgenes con unas 20 especies de árboles y dan oxígeno a los mongoles.
La Amazonia es el lugar más inmenso poblado de selva. No obstante, fuentes del ministerio de Medio Ambiente de Brasil informaron que desde agosto de 2004 la Amazonia perdió 26 mil kilómetros cuadrados, cifra que no tiene precedentes.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, conocida como FAO en inglés, asegura que desde 2002 los bosques degradados en Africa, América y Asia se estimaba en 850 millones de hectáreas.
En otros lugares menos frondosos, como Finlandia, los bosques son menores pero necesarios para la oxigenación de sus habitantes. En este país, el bosque de Malahvia tenía originalmente 4 mil hectáreas, que estaban situadas en el este, cerca de la frontera rusa. Los fineses han reclamado el freno a la desforestación.
Una de las causas de la desaparición de plantas y fauna autóctona es el uso de los bosques para construir viviendas, rutas y empresas.
¿Cómo evitar la desforestación?
Los ecologistas aseguran que hay maneras específicas para aprender a renovar los recursos sin agotar los bosques y selvas. Una es obligar a las empresas que se radican en esas zonas a forestar continuamente. Otra forma para generar ingresos sin afectar la superficie plantada es aprovechar el terreno para hacer ecoturismo