Los Beckham no sabían qué hacer sin el mayordomo que los atendió toda la vida. Entraron en pánico, principalmente porque estaban contra el tiempo para la fiesta de Navidad, en la que, evidentemente, es necesario un hombre de frac que sirva la mesa y abra los regalos.
Pero el drama ya terminó. David y Victoria consiguieron contratar a un nuevo mayordomo a tiempo, que ganará 1.800 dólares exclusivamente por tirar cintitas, abrir los papeles de regalo sin romperlos y entregar a cada integrante de la familia el presente que le pidió a Papá Noel.
Según los cercanos a Beckham, "la persona que eligieron es la mejor en su campo. De hecho, había sido contratado primero por los Osbourne para pasar las fiestas con ellos, pero los Beckham realmente lo querían y doblaron la oferta".