Muestran imágenes reales de las torturas a Oliver Twist

La suerte de muchos de los menores condenados es similar a la descrita por Charles Dickens en su famosa novela, según informa el Archivo Nacional británico en internet. Hay fotos que documentan castigos inhumanos

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(EFE).- El Archivo Nacional británico ha puesto en internet, a disposición de los ciudadanos, fotos que documentan los castigos inhumanos a que eran sometidos los menores que cometían el mínimo delito, un simple hurto, en la Inglaterra victoriana.
 
Así, un tal George Davey, de sólo diez años, fue condenado a un mes de trabajos forzados por el robo de dos conejos, y Sarah Anna Cooker, una sirvienta de trece, acusada igualmente de hurto, fue sentenciada a un mes de trabajos forzados, seguido de cuatro años en un reformatorio.
 
James Hempson, de trece años, fue azotado y tuvo que realizar cuatro días de trabajos forzados por robar unos higos para alimentarse mientras que Geoffrey Jefreys pasó cuatro años en un reformatorio por el hurto de dos trozos de hierro.
 
Los trabajos forzados de entonces, según testimonio de otro escritor que conoció él mismo la prisión, aunque por otras causas, el irlandés Oscar Wilde, eran de extrema dureza sobre todo para aquellas criaturas medio famélicas.
 
Seiscientas fotografías de archivo, acompañadas de textos en que se señala la edad, el lugar del delito y la duración del castigo impuesto, son accesibles por internet de forma que cualquier ciudadano puede investigar si alguno de aquellos pequeños delincuentes figura entre sus antepasados.