(EFE)- El presidente ejecutivo del grupo norteamericano de medios de comunicación y entretenimiento Disney, Michael Eisner, hizo pública su decisión en el día de hoy.
En una carta dirigida al consejo de administración de la empresa, Eisner, de 62 años y quien ha sido presidente de Disney desde 1984, destaca sus logros en el cargo y el hecho de que durante su gestión la empresa pasó de tener ingresos anuales de 1.700 millones de dólares a cerca de 30.000 millones de dólares.
En los años en que Eisner ha sido presidente ejecutivo de la compañía, Disney ha crecido de manera significativa con la compra de una serie de negocios, entre ellos las cadenas de televisión ABC y ESPN.
Sin embargo, en los últimos tiempos la gestión del directivo ha estado marcada por la polémica y las críticas de parte de importantes grupos de accionistas.
Estas críticas se hicieron más fuertes cuando a principios de este año la operadora de televisión por cable Comcast lanzó una oferta de compra hostil por Disney valorada en ese entonces en unos 54.000 millones de dólares, más el traspaso de unos 12.000 millones de dólares de deuda.
El directorio de Disney, encabezado por Eisner, se opuso a la oferta, lo que dio pie para que Comcast aprovechara las divisiones internas entre los accionistas de Disney, algunos de los cuales deseaban desde hacía tiempo la salida de Eisner.
Bajo la sombra de la oferta hostil de compra de Comcast, a principios de marzo se reunió la junta anual de accionistas de Disney, y un grupo liderado por los ex directores Roy Disney, sobrino del fundador de la compañía, y Stanley Gold, dio un duro golpe a Eisner, al lograr que un 43 por ciento de los accionistas rechazaran la reelección de la junta directiva.
Eso se tradujo en que Disney decidiera separar sus funciones de presidente del directorio y de presidente ejecutivo, cargo este último en el que permaneció Eisner tras ser destituido como presidente del consejo de administración.
Finalmente, a fines de abril, y luego de que el directorio de Disney rechazara una vez más la oferta de compra hostil, Comcast desistió de su intento de comprar la empresa.
Quienes se muestran disconformes con la gestión de Eisner le critican la forma en que manejó el acuerdo con la productora de cine de animación Pixar, creadora de cintas de gran éxito como "Toy Story" y "Finding Nemo".
Más tarde, Eisner se vio envuelto en otra polémica, al impedir que la filial de Disney Miramax distribuyera el documental "Fahrenheit 9/11" de Michael Moore, en el que se hace una crítica feroz al gobierno del presidente George W. Bush.
La cinta, que logró su distribución a través de otras compañías independientes, resultó ser un éxito de taquilla y el documental que más dinero ha recaudado en la historia.
Al mismo tiempo, se critican los malos niveles de audiencia de ABC y la mala recaudación de muchas de las cintas producidas por los estudios de cine de Disney.
Pese a ello, en una entrevista que Eisner concedió al periódico "The Wall Street Journal" y que se publica hoy, el directivo negó que las críticas hayan tenido influencia en su decisión de dejar la compañía, que según él "no fue pedida ni motivada por las actuales circunstancias".
La semana pasada, en una entrevista con el periódico "Los Angeles Times", Eisner dijo que deseaba que su sucesor fuese el presidente y gerente de operaciones de la compañía, Robert Iger.
En la mañana de hoy, las acciones de la compañía subían 0,33 dólares hasta los 23,19 dólares