Cientos de personas se concentraron anoche en la estación ferroviaria de la localidad bonaerense de El Jagüel para pedir justicia por Diego Peralta, el chico de 17 años que fue secuestrado y asesinado, hace dos años, mientras
que le exigieron al Gobierno que tome conciencia del problema de los
secuestros.
"Quiero que los gobernantes tengan conciencia de lo que está pasando", dijo Emilse Peralta, la madre del chico.
"Yo pensé que el caso de Diego iba a ser el último pero entre el 2002 y el 2004 hubo tres secuestros y asesinatos", indicó.
Incluso, la mujer ensayó un consejo para aquellos que se dedican al secuestro extorsivo: "Si les salió bien el negocio, muchachos, déjenlo libre, no lo maten".
Diego Peralta, de 17 años, fue secuestrado el 5 de julio del 2002 cuando iba en remís al colegio y, pese a que su familia pagó los 9 mil pesos y dos mil dólares que pudo reunir para cubrir el rescate, el chico apareció muerto, acuchillado, el lunes 12 de agosto en una tosquera del partido de Quilmes.
Esta noche, Emilse Peralta encabezó, junto a su marido, una movilización a la estación ferroviaria de El Jagüel donde, desde un cartel decía: "Diego, aunque pase el tiempo te seguiré amando más que a mi vida, mamá".
La mujer prometió que, aunque sea difícil, va a encontrar a los responsables del homicidio.
"El asesino de mi hijo no puede estar libre, no puede seguir respirando", dijo indignada, tras recordar que "hay una parte de la banda que está detenida, pero no dicen quién lo mató, quién lo mandó matar y por qué".
La mujer sostuvo que ahora busca "justicia" y que investiguen a los policías que estaban a cargo de la pesquisa. "Quiero que investiguen a todos los que estaban en 'Secuestros', desde el ex comisario Angel Casafús para abajo".
Incluso recordó que el comisario José Hernández estaba a cargo de las pesquisas y terminó preso bajo la acusación de extorsionar a un comerciante de la zona y de estar conectado con el secuestro de Antonio Echarri, padre del conocido actor.
Cuando le preguntaron por qué habían elegido a Diego, la mujer cree que se equivocaron de chico y que luego lo mataron porque "Diego los reconoció, porque dos (de los sospechosos) eran del barrio".
"Lo que más indigna es cómo lo mataron. Y no voy a bajar los brazos hasta encontrar al asesino de mi hijo", añadió.