Caracoles: un negocio de bajo costo y para exportar

El factor tiempo es el principal, ya que el desarrollo del caracol requiere de varios meses de tarea, y años para conseguir volúmenes que impliquen buenas ganancias en la exportación

La organización de un sistema de crianza de este animal es bastante similar al de una empresa agrícola pecuaria.

La especie seleccionada por sus características de adaptabilidad para la cría en cautiverio, rusticidad, precocidad en el crecimiento y la calidad de su carne, es ?Helixaspersa?, caracol común de jardín o petit-gris.

La ingeniera Ruth Macedo, del ?Grupo de Trabajo par el Desarrollo de la Helicicultura en Tucumán, dijo que la cría de caracoles, como cualquier otra producción agropecuaria, requiere del cumplimiento de los ciclos biológicos del animal: estos moluscos son hermafroditas incompleto (necesita de otro individuo para fecundarse), y después del apareamiento, comienza la postura de los huevos (de 50 a 100). Cuando nacen permanecen de 5 a 10 días enterrados, alimentándose de restos de su propia cáscara, y luego emergen para empezar su etapa de crecimiento que abarca de 3 a 5 meses. Cuando llegan a su madurez sexual, a los 6 meses, están en condiciones de reproducirse y así reiniciar el ciclo nuevamente.

La organización de un sistema de cría es bastante similar al de una empresa agrícola pecuaria. Si bien existen criterios detallados en la elección del lugar, por lo general deben tenerse en cuenta los aspectos vinculados con las necesidades biológicas del caracol: suelos calcáreos, humedad relativa de 80-90%, temperatura óptima entre los 16 a 24ºC, luminosidad controlada, etc. Estos factores, sumados a la disponibilidad de espacio físico y posibilidades económicas que cada uno disponga, influirán en la elección del sistema de cría.

El primer consumidor mundial es Francia con aproximadamente 50.000 toneladas anuales, de las cuales importa un 20 por ciento.

En la Argentina la exportación es incipiente; aun no se han exportado caracoles provenientes de criaderos; sólo proceden de recolección natural, lo que impide un volumen importante y supedita el negocio a las variaciones climáticas. El precio internacional varía según la época del año y destino, y según cómo se exporte: vivo, congelado o procesado y oscila de U$S 3 a 4,50 /kg.

Read more!