
Quetzaltenango, una importante ciudad ubicada en un valle montañoso en Guatemala está en vilo hace años. Como un descomunal reloj, el volcán Santiaguito entra en erupción de manera tan frecuente que ocurre casi una vez por hora, un fenómeno que se repite con mayor frecuencia desde hace 94 años.
El volcán Santiaguito se encuentra a 2.550 metros sobre el nivel del mar, a 11 kilómetros de Quetzaltenango. Es una atracción turística popular entre visitantes y aventureros debido a sus numerosas erupciones. Las fotografías de los gases y la lava brotando de su superficie son postales de todos los días
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Su origen es igual de extraordinario. Nació luego de una erupción catastrófica del volcán Santa María en 1902. Desde ese momento brotó un complejo de nuevos domos de lava. La más joven y activa es Santiaguito. Sin embargo, fue luego de la erupción del 29 de julio de 1922 que su actividad volcánica comenzó a ser más frecuente.

"Desde ese momento, casi continuas explosiones menores han acompañado el crecimiento de Santiaguito", aseguró al National Geographic la experta en volcanología Stephanie Grocke. "No ha habido un período extenso de tiempo desde 1922 en el que el Santiaguito haya estado tranquilo".
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Y este fenómeno dejó perplejo al mundo de la ciencia. Investigadores y científicos están tratando de comprender la estructura interna del volcán, para descubrir qué es lo que está causando esta actividad regular en el Santiaguito. "Lo que sabemos con certeza es que el magma y el gas están subiendo de manera estable desde las profundidades del sistema, lo que permite que el volcán muestre señales de vida casi de manera constante", aseguró la experta.
Antes de una erupción, la fumarola arriba del domo de Santiaguito se sella, lo que atrapa los gases calientes y el magma debajo. Mientras que se va generando el gas, la presión aumenta hasta que rompe la fumarola sellada del domo, emanando los gases y largando hacia el cielo magma y rocas sueltas. Cuando finaliza, el proceso comienza de nuevo.
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Los tamaños de las erupciones nunca son los mismos, según explicó Grocke al medio gráfico. Pueden ser pequeñas y producir más que nada cenizas que alcanzan la altura de 500 metros, o explosiones de lava que viaja cerca de 3 kilómetros hacia arriba. Y hay algunas que pueden ser peligrosas en extremo, por lo que se evacúan a los pueblos cercanos.
¿Qué es lo que hace que Santiaguito sea único? Grocke reveló que no tiene que ver con las erupciones episódicas, sino con la continuidad. "La regularidad de Santiaguito es lo que hace que este sistema sea único. Aunque observemos ciclos en la manera en la que Santiaguito se 'infla' y 'desinfla', por ejemplo, el sistema no es perfecto y no podemos predecir de manera exacta cuándo ocurrirá la próxima erupción".
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